Según declaró la hija menor de la víctima con quien vivía, esa era la cantidad de cuchillos que faltaban en la vivienda. Sospechan que el crimen fue en el baño y Corona no participó del descarte del cuerpo.
Al empresario español lo habrían matado por descubrir una estafa
Según contó ante la Justicia la hija menor del empresario, Giselle, con quien vivía, del departamento faltan, al menos, siete cuchillos. Es por eso que los investigadores apuntan a que fueron esas armas blancas las utilizadas en la mecánica del crimen.
Hasta el momento la causa abierta por el asesinato del empresario suma tres nombres. El más complicado y que desde un primer momento está detenido, es su yerno, Santiago Corona, quien quedó filmado cuando sacaba el cuerpo del edificio de Aranguren 36.
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Quien también aparece en el video pero aún está prófugo es el carnicero Pedro Ramón Fernández Torres.Preso, aunque con menos indicios incriminatorios, la lista la cierra el mecánico César Ricardo Arce. Este último no fue filmado en el lugar del crimen y presentó una coartada, pero hay varias llamadas entre él y Corona momentos antes del crimen por lo que la familia cree que podía haber sido la persona que contactó al yerno con el carnicero.
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Sin embargo, aún no está claro si todos los incriminados participaron o si hay más. En declaraciones a la prensa, el abogado de la familia, Matías Morla, agregó un dato más: dijo que el posible cuarto implicado es un hombre llamado Gabriel, que habría colaborado en el episodio.
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Tampoco se sabe a ciencia cierta quienes participaron del descarte del cuerpo y del auto del empresario. Lo que sí están seguros es de que Corona no participó en ellos ya que, tal como declaró su mujer e hija de la víctima, Natalia Fernández Montes, Corona volvió a su domicilio 40 minutos después de haber sido registrado por las cámaras de seguridad, donde apenas ingresó desechó el calzado y lavó la ropa que llevaba puesta.
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