Fomentando el erotismo de cada día
Hacer el amor no supone necesariamente tener que llegar a la genitalidad, a la penetración, ni obtener un orgasmo. Muchas veces los silencios acompañados de un gesto cariñoso como sonreír o acariciar una mejilla pueden comunicar más que 1.000 palabras.
Esa celebración continua, era una de las múltiples formas que encontró para hacerle el amor todos los días del año, independientemente del agotamiento, el escaso tiempo e incluso la edad o la funcionalidad de sus genitales.
- ¿Por qué no hacer el amor visualmente? Mirando a los ojos a nuestra pareja y aprovechando cada cruce de miradas. Me refiero a esas miradas profundas, penetrantes, que hablan sin necesidad de usar palabras. Y miremos sus labios, su cuello, y esto seguramente los erotizara sin que su pareja se de cuenta. Y cuando se da cuenta el interés sexual seguramente se activará porque se sentirá deseado/a.
- Hacer el amor con la palabra. Esto quiere decir hablar de lo que se desea, se necesita o se siente que se ha perdido y se quiere recupera en la relación. Y si nos resulta más fácil escribirlo, no nos privemos de dejar una pequeña nota o enviar un e-mail o por qué no un watts up para comunicar que sentimos. Otra situación que puede resultar atractiva y despertar nuestro interés es escuchar y como suelo decir, escuchar con nuestros ojos y nuestros oidos; a veces, acompañar la escucha con un gesto cariñoso, comunica mucho más que miles de palabras.
- Reírnos juntos. Que tu pareja te haga reír o ser capaces de reírse juntos es un ingrediente muy importante en el vínculo, ayuda a seducir, aplaca discusiones y hace desear la compañía del otro. Al fin y al cabo, la risa libera endorfinas, te hace sentir bien, y te ayuda a librarte del estrés y a relajarte. Y también nos enamora más; creo que el interés sexual y el buen humor van de la mano y se retroalimentan.
Según un estudio publicado en la revista Evolutionary Psychology, pareciera que un tipo de humor exitoso es el que implica cierto grado de autocrítica o capacidad para reírse de uno mismo. En un estudio de dos años de duración, los investigadores se sorprendieron de lo mucho que este tipo de humor se utilizaba para seducir a alguien o para tratar de suavizar una discusión. Las personas que utilizaban este tipo de humor eran vistas como mucho más deseables como pareja.
Cocinar juntos o realizar cualquier actividad conjuntamente es un muy buen condimento para la comunicación en la pareja. Pero para ello, es necesario respetar las habilidades de cada uno y sentir que existe reciprocidad y reparto de tareas. Entender que compartir una actividad no es hacer lo mismo, sino que cada uno aporte lo suyo. Cada uno hace las cosas como mejor puede y conoce y es una buena opción confiar en que es así.
Y por supuesto que cada pareja puede armar muchas otras actividades que fomenten su erotismo. No dejen que los años juntos, la falta de tiempo, de energía o cualquier otra circunstancia, le impidan hacer el amor. Estoy casi plenamente segura que no se van a arrepentir.
Lic. Diana M. Resnicoff
Psicóloga clínica. Sexóloga clínica.
TE: (54-11)4831-2910
E-mail: [email protected]
Página Web: www.e-sexualidad.com
Temas
Las Más Leídas





Dejá tu comentario