¿Sos de los que beben mucho y creen que no se emborrachan?
*Con menos de 1,5 g/l de alcohol en sangre no todas las personas muestran síntomas de estar borrachas.
*Sin embargo, los problemas de concentración duran hasta 14 horas después de las copas.
No todos reaccionamos al alcohol de la misma manera. De hecho, habiendo tomado la misma cantidad, hay quienes no se mantienen en pie mientras que otros hablan con fluidez, caminan sin hacer 'eses', mantienen su capacidad de atención aparentemente intacta y, sin embargo... están borrachos como cubas. Una revisión de estudios realizados a lo largo de las últimas siete décadas revela que, a veces, la intoxicación etílica no es reconocible a simple vista. Esto dificulta su detección y aumenta las probabilidades de que se produzcan accidentes de tráfico mortales, entre otras cosas.
Políticamente incorrectos
Para diagnosticar clínicamente una intoxicación etílica, sólo por observación, hay que tener en cuenta, en primer lugar, cuatro aspectos: que haya habido una ingesta de alcohol reciente, que la persona muestre cambios de comportamientos significativos (agresividad, tristeza...); que uno o más de estos signos se manifiesten en un periodo corto de tiempo después de haber bebido alcohol: arrastrar
las palabras, poca coordinación, dificultad para andar en línea recta, problemas de memoria y atención, estupor o, en los casos más graves, el coma; y, por último, que no haya una condición médica ni trastorno mental que pueda ser responsable de estos comportamientos.
Otras claves que pueden ayudar a la identificación de una borrachera son el aliento a alcohol, la somnolencia, los mareos y naúseas, la visión nublada y la deshinibición, que hace al individuo decir cosas muy inapropiadas para la situación -incluso delante de la policía-.
Sin embargo, en los grandes bebedores, que han desarrollado lo que se denomina 'tolerancia al alcohol', estos síntomas puede que no aparezcan aunque estén borrachos. En estos casos, una forma de saber si están intoxicados o no es que "alguien cuente las copas que se toma", recomienda John Brick, aunque es consciente de que es difícil ponerlo en práctica, sobre todo en bares muy masificados o en fiestas.
La medida se propone tras conocer el dato de que "los bebedores sociales, los camareros y la mayoría de oficiales de policía sólo detectan las intoxicaciones en un 25% de los casos".
La revisión insiste en que los efectos del alcohol perduran en el organismo incluso cuando la concentración de alcohol en sangre ya ha llegado a 0. Fatiga, dolor de cabeza, irritabilidad y extrema sensibilidad son síntomas bien conocidos tras una noche de borrachera. Pero, lo más preocupante, es que incluso 14 horas después de que el nivel de alcohol en el organismo sea cero, permanecen las dificultades para mantener la atención, según un estudio realizado con pilotos.
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