Silvio Soldán analizó su situación en el caso de su ex pareja, Giselle Rímolo.
SILVIO SOLDAN
Los 71 días que estuvo preso en el penal de Devoto le dieron al locutor Silvio Soldán suficiente tiempo para pensar en su relación con la falsa doctora Giselle Rímolo, quien está a punto de ir a Juicio Oral por Asociación Ilícita, entre otros delitos.
"No tengo odio pero quiero justicia. Que pase lo que tenga que pasar y que ella pague lo que deba pagar", expresó el conductor de "Feliz domingo" al sitio Mendoza Online.
"Quiero aclarar que no hay ningún sentimiento personal que quiera perjudicarla, sino que soy una persona justa. Quiero que el caso se resuelva con la verdad. Soy la única persona en la causa que declaró siempre lo mismo. El resto fue cambiando, yo no. Desde la primera vez que me llamaron como testigo dije lo que sé", convino Soldán.
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El caso se reveló hace una década, pero recién en estos días la Justicia se dispuso a llevar a la falsa médica a Juicio oral. "Ella me involucra cuando se da cuenta que iban a cambiar la caráctula a 'Asociación Ilícita'. Es una figura que no es excarcelable para la cabeza sino, para todos los demás. Por eso, ella y su abogado quisieron meterme como el ideólogo para desligarse", explicó el locutor.
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"Todo lo que yo digo está en la causa y por algo me sobreseyeron. A la Justicia hay que llevar pruebas contundentes porque nadie se conmueve", expresó. "He vivido muy mal estos diez años. Creo que soy el primer damnificado, un gran perejil en esta causa porque caí como un chorlito", agregó Soldán.
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