Tanorexia, la enfermedad de los que no paran de tomar sol

* Son personas que pasan horas expuestas al sol desde el mes de septiembre sin ningún tipo de protección.
* Dos jóvenes que sufren de esta enfermedad cuentan por qué no pueden dejar de exponerse al sol.

Así como mucha gente no puede dejar el cigarrillo, otros no consiguen darle un descanso a su actividad sexual y muchos se la pasan todo el día trabajando, cada vez más personas padecen de Tanorexia, la adicción en forma desmedida a tomar sol.
 
La mayoría de estos adictos son jóvenes que comienzan con esta rutina en el mes de septiembre con la llegada de la primavera y no paran hasta abril, exponiéndose al sol en los horarios en que los especialistas recomiendan no hacerlo.



“Son personas que se sienten mejor cuando se ven intensamente bronceados. Tiene que ver con lograr un atractivo físico dentro de un  paradigma estético y hay gente que no puede parar de tomar sol”, expresó a minutouno.com Alejandra Crespo, miembro de  la Sociedad Argentina de Dermatología.

“Cuando estoy en pleno verano bien bronceada y paso un día sin tomar sol, me pongo nerviosa porque siento que pierdo color", dijo Carolina Molteni a minutouno.com” . Y agregó: "Yo se que el sol hace mal, pero no tomo conciencia”.

Carolina comentó que para ella la temporada de bronceado comenzó en septiembre y hasta abril promete que no dejará de ver al sol ni un solo día.  “Cuando tengo tiempo libre puedo estar todo el día, pero en promedio paso dos o tres horas y en el peor horario porque si no, no me bronceo”, sentenció.



Crespo explicó que cuanto más bronceada está la persona, mayor es la radiación solar que recibió su piel y que el daño que se produce sobre la piel es acumulativo.   



"El cáncer de piel es la consecuencia mas drástica que puede ocurrirle a quienes toman sol en forma desmedida, pero también existe un daño que se produce por  la acción sobre fibras colágenas y sobre los fibroblastos que con el correr de los años provoca  un envejecimiento prematuro de la piel", explicó Crespo.



 


¿Cómo protegerse de los efectos nocivos del sol?


 


Crespo explicó que no hay que tomar sol entre las 10 y las 16, un horario que se aconseja en todo el mundo y que "no es un capricho".



Es imprescindible utilizar un protector solar -como mínimo de factor 15-  pero es importante que el mismo sea recomendado por un dermatólogo según la piel que tenga cada  paciente.  "Una persona de piel blanca tal vez necesite uno de 50 o 60", puntualizó Crespo.

Para que el protector cumpla con su función hay que colocarlo media hora antes de la exposición y renovarlo cada dos horas. Algunos de ellos se van con el agua por lo tanto hay que colocarse nuevamente después de cada baño.


Según la dermatóloga, las personas que trabajan al aire libre deberían usar sombrero de ala ancha para proteger la cara y anteojos de sol para que las radiaciones no dañen la vista.

Yanina Morales tiene 29 años  y no cumple con ninguno de estos requisitos que recomiendan los especialistas.


 


Contó a minutouno.com que si no vuelve bronceada de sus vacaciones se angustia mucho. "El color me cambia la actitud, me siento mejor, más atractiva y la ropa me queda mas linda". Y agregó: "Cuando estaba en la secundaria aprovechaba los tiempos libres entre un turno y otro para disfrutar del sol en el patio del colegio y si  voy a almorzar a un restaurant prefiero una mesa al aire libre para tomarme todo el sol que pueda”.



Crespo sostuvo que hay que lograr una conciencia que haga hincapié en que “lo lindo es tener la piel sana porque es la envoltura que nos va a acompañar toda la vida”.



 

Dejá tu comentario