¿Televidentes descerebrados o ciudadanos lúcidos?
*El secretario de Cultura de la Nación, José Nun, considera que millones de argentinos tenemos el cerebro “jibarizado” por “Gran Hermano”.
*¿Cómo es entonces que el oficialismo y la oposición nos consideran parte del “pueblo soberano” a la hora de pedirnos el voto en un año electoral?.
Es una pena que se haya limitado a calificar al ciclo de “porquería” sin fundamentar su opinión porque de haberlo hecho, uno podría acordar o disentir pero al menos sería factible entablar una discusión sobre un asunto interesante: ¿Por qué esa “porquería” atrae desde hace tantos años a las grandes audiencias del mundo globalizado?
Hombre de espíritu democrático, es evidente que José Nun está a favor del derecho de los argentinos a decidir en las urnas quienes habrán de conducir el destino de la patria. De hecho, él forma parte de un gobierno que fue elegido conforme al régimen de sufragio vigente: universal, secreto y obligatorio. Más aún, en el presente año electoral, el oficialismo y la oposición hacen lo que corresponde en un régimen democrático: pedirnos a los ciudadanos que los votemos y confiar en que estamos capacitados para decidir en el cuarto oscuro.
Según el secretario de Cultura José Nun, respecto de la celebración del Bicentenario para la que está trabajando, en la Argentina, no hay “voracidad alguna” por esa efeméride y ese interés “hay que construirlo”. Como discreto aporte a la construcción, le acerco un dato: el puntapié inicial para conmemorar el Bicentenario, lo dio ni más ni menos que un canal de televisión, TN, en 2005.
Por iniciativa del Carlos D´Elía, gerente de Noticias de Artear, la señal TN creó entonces un espacio denominado “El Bicentenario” en el que se convoca a los intelectuales argentinos a debatir a partir de una pregunta: “¿Cómo deberá ser el país de los 200 años?” . El escenario de esos debates son cuatro de los ciclos periodísticos del canal: _ “El juego limpio”, “Desde el llano”, “A dos voces” y “Otro tema”.
En lo personal, soy una espectadora interesada en “El Bicentenario” de TN. Y eso no impide que también siga “Gran Hermano”. Sospecho que no soy la única argentina que a la hora de mirar la tele quiere de todo un poco: información, entretenimiento, humor, emoción, show y entrevistas.
Respeto la opinión de José Nun pero no la comparto. En cuanto al modo en el que nos relacionamos con la tele, me siento más identificada con la mirada del sociólogo argentino Luis Alberto Quevedo. “No existe el televidente al que le gusta una sola cosa-dijo en una entrevista publicada en La Nación en el mes de febrero último-". Alguien puede tener preferencia por los documentales, las películas o las noticias, pero aun ese televidente de segmentación también quiere ver otras cosas. Quiere zapping, quiere algunas transgresiones, quiere ver programas cuya existencia le resulta inconcebible (…).En nuestros consumos culturales, todos tenemos una complejidad mucho mayor que la idea de que somos una señal dedicada a un solo tema”.
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