Ser posesivo a veces puede llevar a ahogar a otras personas. Querer tener todo bajo control no implica sólo a la pareja, sino a la familia, a los amigos, y al trabajo. Y eso, a veces, puede llegar -sin que te des cuenta- a convertirse en una obsesión que tarde o temprano te termina perjudicando.
Tu mejor amigo está saliendo mucho con sus compañeros de trabajo, ¿eso te afecta o entendés que cada uno puede tener su propio grupo? Y cómo reaccionarías si arreglaste para encontrarte con alguien y a último momento te deja plantado. Si querés averiguar si te gusta tener todo bajo tu control, hacé este test.
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