Un corto argentino se convierte en el más premiado del mundo
El cineasta argentino Lucas Figueroa entró al Libro Guinness de los Récords por su corto Porque hay cosas que nunca se olvidan, que recibió 278 premios alrededor de todo el mundo.
Es todo un récord, y es innegable: hay algo en el corto Porque hay cosas que nunca se olvidan que despertó simpatía y admiración en cientos de jurados de festivales alrededor del mundo. El veredicto fue arrasador: la pieza creada por el argentino Lucas Figueroa obtuvo 278 desde su estreno, lo que le valió un lugar dentro del Libro Guinness de los Récords.
Aunque está hablada en italiano, el corto fue filmado en las ciudades españolas de Segovia, Madrid y Guadalajara. Con el fútbol como marca, el corto cuenta con la participación de los jugadores italianos Fabio Cannavaro y Amedeo Carboni.
"La infancia es una etapa que nos toca la fibra sensible y esto es parte del secreto del éxito de la película", explicó Figueroa. "El hecho de que haya recibido premios en países con culturas tan disímiles demuestra que hay cosas en las que pensamos y sentimos muy parecido", señaló el autor, quien estudió Diseño de Imagen y Sonido en la Universidad de Buenos Aires (UBA) para después trabajar en las productoras hollywoodenses Universal Studios, Paramount y Fox.
El joven cineasta, el primero en el mundo en recibir este título, fue premiado ayer en la sede de la Academia de Cine de España de manos de Carlos Cuadros, presidente del Insituto de Cinematografía y de las Artes Visuales de ese país.
De hecho, Figueroa rompió su propio récord, ya que sus producciones anteriores, Con que 24... (¡Ouch!) y Boletos por favor obtuvieron 60 y 70 premios respectivamente, lo que prueba que en sólo 13 minutos se puede hacer el mejor cine.
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