¿Un crimen impune? Una junta médica dijo que el tirador de Belgrano no comprendía lo que hacía

Télam
Por Télam

Una junta médica determinó que Martín Ríos, conocido como el "tirador de Belgrano", no comprendió la criminalidad de sus actos cuando en julio de 2006 mató a un joven e hirió a otras seis personas en plena avenida Cabildo.

Si la jueza María Fontbona de Pombo acepta el resultado del informe, Ríos podría ser considerado inimputable, dictarle sobreseimiento y así evitaría ir a juicio oral, donde podría ser condenado a la pena máxima.

Sin embargo, la otra opción –que Pombo acepte el resultado- tampoco es equivalente a una libertad, ya que los especialistas consideraron que el detenido debería pasar al menos 20 años internado en un neuropsiquiátrico para curarse.

Según el psiquiatra forense Mariano Castex, perito de la defensa, el estudio señaló que Ríos es un enfermo mental que sufre de "esquizofrenia simple" y que debe continuar internado porque es "peligroso" para terceros.

"Los peritos coincidieron en el diagnóstico de que Ríos es un enfermo mental y que esto le impidió comprender la criminalidad de sus actos. Esto es indubitable, pero no puedo dejar de advertir sobre su peligrosidad para terceros y la necesidad de que permanezca internado por un tiempo prolongado", sostuvo Castex.

El médico explicó que Ríos necesitaría recibir un tratamiento "más adecuado" del que tiene actualmente en el hospital Borda para que se pueda "aliviar su sufrimiento" y estimó que en unos 20 años podría estar mejor.

El estudio final sobre Ríos fue entregado a la jueza Pombo esta mañana luego de que el 10 de marzo ella intimó a la junta médica a que le diera el informe en un plazo máximo de diez días hábiles, ya que en los últimos meses se había reunido en reiteradas oportunidades, pero no había llegado a un dictamen acerca de Ríos.


Segundo equipo médico, la misma conclusión



Desde que comenzaron a intervenir en el caso, en agosto pasado, los médicos analizaron todos los elementos recogidos en la causa, es decir, declaraciones, peritajes balísticos y ubicación de las víctimas contra las que Ríos disparó el 6 de julio de 2006, entre ellos Alfredo Marcenac, que murió por los balazos. 

El informe definitivo de los peritos era clave para que el caso se fuera cerrando, ya que si los expertos entendían que Ríos comprendía lo que estaba haciendo, la causa penal podía ser elevada a juicio oral y Ríos condenado a prisión perpetua.

El año pasado, tres peritos oficiales concluyeron que Ríos era "esquizofrénico", pero Pombo decidió apartarlos de la causa, presuntamente, porque está convencida de que Ríos "fabula".

Desde entonces, se formó una nueva junta que empezó a revisar todos los antecedentes del caso, entrevistó a Ríos en el Hospital Borda y le realizó un estudio cerebral con medicina nuclear.

La junta que firmó el informe está integrada, entre otros, por Juan Badaracco, Javier Cabello y Jorge Kiff, del Cuerpo Médico Forense, mientras que en representación de Ríos actúa Castex y por la querella Ana María Arias, quien suscribió en disidencia porque cree que Ríos simula.

El ataque en la avenida Cabildo, donde Ríos disparó 13 tiros contra los transeúntes en horario pico, derivó en el procesamiento de Ríos por "homicidio agravado por placer", una figura que está prevista en el Código Penal, pero que en la Argentina fue aplicada por primera vez en este caso.

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