Un dirigente de River abrió la boca y blanqueó los vínculos que tiene el club con los barras
Las barras bravas son un mal enquistado en el fútbol argentino, y aunque los dirigentes de los clubes niegan de manera reiterada su existencia, un dirigente de River finalmente admitió la relación del club con esos grupos y lamentó que "fabricamos un Frankestein que no pudimos controlar".
En las últimas horas, las declaraciones del dirigente Héctor Cavallero sacudieron al ámbito futbolístico ya que reconoció que el grupo de violentos está vinculado con la entidad de Núñez desde hace "seis años".
"Fabricamos un Frankestein que no pudimos controlar", reconoció Cavallero, quien está al frente del Departamento de Prensa y Relaciones Públicas de River.
"Hace seis años se apostó a una política muy interesante, y otros clubes también intentaron lo mismo, para darle facilidades a un grupo de muchachos que eran socios de River para que se manejara la tribuna, para que no se robara, para que no hubiera drogas, para que no hubiese enfrentamientos", indicó Cavallero.
"Con esa idea de inclusión empezó a funcionar todo muy bien. Hasta que un día cambió. Fabricamos un Frankestein que no pudimos controlar y estos chicos se enfrentaron e hicieron este desastre que continúa. No sabemos con qué objetivo y no sabemos cuál es el botín", añadió el directivo.
Estas declaraciones fueron realizadas a Radio Uno y publicadas hoy por un matutino porteño, lo que generó mucha polémica, ya que meses atrás el presidente de River, José María Aguilar, negó vinculación o tener conocimiento de la existencia de la barra brava en el club.
"Con la mano en el corazón digo que no sé que es lo que buscan. Si es sólo mostrar lo machos que son, o si es por ingresos espurios que yo desconozco. Si es por entradas, digo que las entradas no valen nada, no hay un negocio. Son 24 pesos por mil entradas, o sea 24.000 pesos. Si son 200 personas para repartir es una ridiculez. Nadie se hace millonario con eso", precisó Cavallero.
Por su parte, la diputada nacional Delia Bisutti, integrante de la Comisión de Deportes, aseguró en declaraciones a la agencia Noticias Argentinas que con esas declaraciones "se está exponiendo claramente lo que se está denunciado, que es la connivencia entre dirigentes y barrabravas" y pidió un cambio de comportamiento en los directivos para expulsarlos.
"Cuando hay poder y dinero pasa lo que ahora, peleas internas y externas. Desde la Comisión de Deportes se volvió a constituir la Comisión para combatir la violencia en el fútbol y ahora tendremos una reunión para evaluar todo lo que sucedió en los últimos días", agregó Bisutti.
La diputada consideró que la solución para erradicar la violencia de las canchas de fútbol debe surgir de parte de los dirigentes y pidió que ellos modifiquen sus comportamientos para expulsar a los barrabravas de los clubes.
"Cuando hay poder y dinero las cosas se desmagran. Por eso los dirigentes deben modificar sus comportamientos porque la solución para que se termine la violencia tiene que partir desde ellos", puntualizó.
La barra brava de River mantiene una interna de dinero y poder desde principios de 2007, cuando se enfrenataron los grupos que lideran los hermanos Alan y William Schlenker y Adrián Rousseau.
Los enfrenatamientos se dieron a lo largo de 2007 e incluyeron el asesinato de Gonzalo Acro, quien era ladero de Rousseau, mientras que en 2008 recrudeció la feroz disputa entre el sector que encabeza Rousseau y la "Banda del Oeste", que asoma para tratar de tomar el liderazgo.
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