Un encendedor, la clave que toma el fiscal para comprometer a la amiga
*En el muslo derecho de Solange, los médicos forenses encontraron la marca de un objeto de seis centímetros que se supone, es un encendedor "Bic".
*Como Frend es fumadora, el fiscal cree que ella pudo haber retirado el encendedor para que no encuentren ningún objeto que la comprometa.
Un misterioso encendedor cuya impronta quedó marcada en uno de los muslos de Solange Grabenheimer y el asesino retiró de la escena del crimen, los llamados que la sospechosa Lucila Frend dijo haber hecho pero no constan y la autopsia psicológica de la víctima, son algunos de los indicios que el fiscal enumeró en su elevación a juicio.
Incluso, Guevara analiza este tema en conjunto con las "livideces cadavéricas", que son las manchas moradas que se observan en un cadáver por la sangre que deja de circular y se acumula, por la fuerza de gravedad, en determinadas regiones de acuerdo a la posición en la que se encuentre el cuerpo.
De acuerdo al fiscal, para que ese encendedor quedara marcado en el muslo, y teniendo en cuenta que los forenses ya determinaron que Solange estuvo cuatro horas muerta boca arriba en su cama y, luego, el asesino la tiró al piso y quedó boca abajo -con el encendedor debajo del muslo-, tuvieron que haber pasado entre 16 y 19 horas desde el momento del crimen.
Otro elemento que el fiscal toma para acusar a Lucila, está referido al análisis de las comunicaciones que realizó con las líneas telefónicas de la víctima y la imputada.
Guevara señala que de acuerdo a lo que varios testigos del entorno de ambas chicas declararon, Lucila siempre dijo que desde que salió a las 7.30 de la mañana rumbo a su trabajo y hasta la noche, aquel 10 de enero de 2007, ella había intentado comunicarse con Solange de cualquier forma y hasta le había dejado mensajes.
Sin embargo, Guevara señala que de acuerdo a los informes de las empresas telefónicas, el celular de la víctima no recibió ninguna llamada entrante desde el celular, el teléfono del trabajo o el de la casa del padre de Frend.
Sólo consta en la causa un llamado que Lucila dijo haber hecho por la tarde desde su trabajo al negocio de polarizado de vidrios donde trabajaba Solange para su padre.
Pero lo más curioso es que la mujer que atendía el teléfono en ese comercio dijo que la imputada no llamó aquel día preguntando por su amiga y además, para el fiscal, los 12 segundos de esa comunicación no bastan para tener la charla que Lucila dijo haber tenido con esta empleada.
Otro de los aspectos hasta el momento desconocidos de la causa y que constan en el requerimiento es la autopsia psicológica de Solange, realizada por una perito de Gendarmería Nacional, que se inclina por una autora femenina y un móvil pasional.
"Las evidencias nos llevan a sospechar que Solange estaba inserta en una ambiente rodeado de secreto y misterio, vinculado a cuestiones íntimas y no explícitas, ya sea en cuanto a su entorno familiar, como a su sexualidad", dice la especialista.
"Su preocupación apuntaba a descubrir su propia personalidad, a la búsqueda de nuevos intereses y proyectos y a reordenar su escala de valores. Generando esto una serie de cambios actitudinales que ocasionaron diversas situaciones conflictivas con su entorno, especialmente con su compañera de convivencia (Lucila Frend)", agrega.
"Resultaría poco probable que el/los autor/res hayan sido de sexo masculino, por la dinámica de los métodos utilizados no se puede descartar el sexo femenino", concluye.
Dejá tu comentario