Un espacio donde no se echa a técnicos y todos ganan

Télam
Por Télam


  • A fin de mes comenzará el segundo Encuentro Sudamericano de Fútbol Callejero, donde participará la selección argentina. Todos los que parcipan tienen su premio, porque el objetivo es totalmente diferente al del profesionalismo.

El fútbol Callejero tiene valores muchos más importantes que un resultado deportivo, está pensado como una herramienta para promover el desarrollo comunitario y social, donde todos los que participan ganan, algo que sucederá en el Sudamericano que se desarrollará en Paraguay, a partir del 26 de noviembre.

Mientras en el fútbol profesional argentino, ese donde impera la violencia, donde mandan los resultados, el mismo que se deglute entrenadores de la categoría de Passarella, La Volpe, Merlo, Ischia, Burruchaga, y tantos otros más, hay otro fútbol donde valores como la amistad y la cooperación son tan o más importantes que una victoria deportiva.

Y con ese espíritu participará la Selección Argentina de Fútbol Callejero del segundo encuentro Sudamericano, “Paraguay 2007”, que se desarrollará en Asunción entre el 26 de noviembre y el 2 de diciembre.

El encuentro es organizado por la Red Sudamericana de Fútbol Callejero (RSFC), que está compuesta por representantes de Argentina, Bolivia, Brasil, Colombia, Chile, Paraguay, Uruguay, Ecuador y Perú, con 350 organizaciones involucradas con más de 18.000 jóvenes, y de la competencia en Asunción también participarán delegaciones de Sudáfrica y Alemania.

En Argentina los precursores e impulsores del Fútbol Callejero parten de la Fundación Defensores del Chaco, donde se entrenan los chicos del seleccionado argentino que, en micro, viajarán el viernes que viene rumbo a Paraguay.

El equipo nacional está integrado por jóvenes de las Ligas de Fútbol Callejero de Jujuy, San Carlos de Bariloche, Calafate, Buenos Aires, Mendoza y Neuquén.

Pero no son todos hombres, porque en el Fútbol Callejero, a diferencia del profesional, donde las mujeres sólo tienen algún lugar en la tribuna, tiene que estar formado por equipos mixtos, debiendo estar en cancha siempre dos chicas.

“El fútbol es un juego del que todos quieren participar y también las mujeres y ojo que hay chicas que más de uno preferiría no jugar al lado para no pasar papelones”, le dijeron a Télam desde la Fundación Defensores del Chaco.

Cada certamen, nacional o internacional, tiene un lema, y el sudamericano que se viene eligió el siguiente slogan: “Todos juegan. Todos ganan”.

Está claro que cuando hay dos equipos que se enfrentan por lo general hay un ganador, un derrotado, salvo que se produzca un empate. Y esto se resuelve por cantidad de goles a favor.

Claro, eso es en el fútbol tradicional, ese aburrido que se puede ver –sobre todo- los domingos a la noche por televisión, pero en el fútbol callejero no sólo se tienen en cuenta los goles a favor o en contra, sino que también, en forma conjunta, entre los dos equipos, con sus técnicos, deciden al vencedor, teniendo en cuenta el compañerismo y la forma de tratar a los rivales de turno.

Si alguien quiere ir a desahogarse insultando al árbitro en el fútbol callejero es mejor que vaya a ver el domingo a River –donde el blanco de la rabia ya no será Passarella- porque en el fútbol callejero no hay árbitros (algunos dicen que en el profesional de este país tampoco los hay pese a que algunos entren a la cancha con silbato y vestidos de negro).

La cuestión es que en los partidos no hay árbitros y los jugadores deben resolver sus conflictos y discrepancias a través del diálogo, algo que se les enseña para la vida y no sólo para el fútbol.

Es que el fútbol callejero busca que a través del juego los participantes trabajen en equipo, con espíritu fraterno, desarrollando sus capacidades individuales y teniendo en cuenta por sobre todas las cosas valores como el respeto, la amistad y la cooperación.

Este encuentro que se dará en Paraguay, como ocurrió con el primer mundial de fútbol callejero jugado en Alemania el año pasado (al mismo tiempo que el de los profesionales se llevó a cabo), no tiene sólo el carácter deportivo, sino que también se fomentará un intercambio cultural entre los países participantes.

Además del deporte habrá diversas actividades culturales relacionadas con el arte, se realizará un seminario sobre “Fútbol y Transformación Social”, una feria de proyectos y todo se cerrará con un festival del folklore latinoamericano.

Los chicos que participan de este evento, todos entre 17 y 22 años, están intensificando sus trabajos en las instalaciones de Defensores del Chaco, en Moreno, aunque su suerte ya está echada, porque por el sólo hecho de participar ya ganan.
 

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