Un juicio complicado, la mejor dieta
*El fiscal Diego Molina Pico ya bajó 12 kilos desde que comenzó el juicio.
*Insólitos diálogos en torno al tamaño de una mancha de sangre.
Por Télam
El representante del Ministerio Público trata de recuperar su peso con el abundante almuerzo que cada día comparte con un amigo en un restaurante cercano a los tribunales de San Isidro, pero los nervios que sufre en cada audiencia le hacen perder otra vez las calorías.
"Dale al fiscal Romero Victorica, que te abra la botella de vino", recordó la mujer que le dijeron en la cocina, cuando intentaba en vano sacar el corcho de una botella que encontró.
Una testigo dijo hoy que en la pared que había detrás de la cama de María Marta encontró una mancha de sangre y con sus manos intentó que los jueces comprendieran su tamaño, lo cual originó un divertido intercambio entre la mujer, los jueces y los abogados.
- ¿Cómo un plato, como una pelotita de tenis?, preguntó la
abogada Zulema Rivera.
- ¿Cómo un huevo?, la interrogó el juez Luis Rizzi.
- ¿Cómo un huevo de gallina?, agregó el fiscal Molina Pico.
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