Un ladrón extraviado pidió ayuda a su víctima
* Una asaltante se perdió tras robar una moto en San Miguel de Tucumán.
* "¿Por dónde salgo?", le preguntó a su víctima a la que no reconoció y luego recibió una paliza.
Un asaltante que se extravió tras robar una moto le pidió poco después ayuda a su
propia víctima, a la que no reconoció, y recibió una fuerte paliza.
El curioso episodio ocurrió el viernes pasado en el barrio El Colmenar, donde el delincuente dió varias vueltas con la moto que sustrajo, hasta que se detuvo ante un joven para preguntarle como salir de allí.
Como respuesta, el malviviente recibió una trompada en la cara y luego una feroz golpiza propinada por más de 40 personas. El sujeto fue rescatado por la policía y debió ser internado en un hospital local.
Carlos Díaz, padre del joven asaltado, fue quien detuvo la agresión antes de que lo mataran. "Es una pobre rata, pero un ser humano al fin", dijo.
El hecho comenzó el viernes a las 22:30, cuando Marcos Andrés Díaz, de 25 años, residente en Granja Modelo, sobre la ruta 305, regresaba a su casa en una moto Zanella 125 azul.
Antes de llegar fue interceptado por dos delincuentes que se movilizaban en una Honda CG 125 roja, uno de los cuales le pegó con una pistola en la espalda, y luego lo amenazó con el arma para que se bajara. Tras esto, uno de los ladrones subió al rodado de Díaz, y ambos huyeron.
"Después de hacer la denuncia en la comisaría de El Colmenar, volvimos a la casa", relató el padre de Díaz, de 56 años, y alrededor de las 23:00 el hijo "fue a comprar unos sándwiches con mi otro hijo. Minutos después, escuché unos gritos y salí a ver qué pasaba, y vi a un montón de gente pegándole a un tipo".
El hermano del asaltado, Carlos Díaz, explicó: "Cuando llegábamos a la sandwichería, pasó una moto, y el tipo frenó frente a nosotros y nos preguntó cómo se salía a Timbó Nuevo. ¡Andaba en nuestra moto, la que nos acaban de robar!".
"Yo agarré la moto y mi hermano le dio una piña. En ese momento llegaron los vecinos y le empezaron a pegar entre todos", relató el muchacho.
El padre de Marcos intentó detener el linchamiento, y alertó a los guardias de la fábrica Litoral Citrus -lugar ubicado a 50 metros donde además trabaja el joven asaltado- para que dieran aviso en la comisaría.
La Policía llegó media hora después; hasta entonces el delincuente había sido herido y tenía el rostro lleno de sangre. En el procedimiento, realizado por el oficial Pablo Coronel y
los comisarios Miguel Lazarte y Héctor Ponce, se identificó al asaltante como un joven de 22 años, domiciliado en barrio Costanera.
El asaltante portaba una pistola calibre 9 mm, robada a un policía, y de una mochila que llevaba se secuestraron un celular, una colcha grande, una cortina, una cuerda fina y una soga gruesa de cinco metros.
El ladrón, con el rostro deformado por los golpes, fue llevado a la asistencia pública de Tafí Viejo y ayer fue alojado en las celdas de la comisaria del centro de esa localidad.
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