Vélez perdió ante Nacional y se complica

*El conjunto que dirige Ricardo La Volpe cayó ante el equipo de Montevideo 2 a 0, por el grupo 4 de la Copa Libertadores.
*Los de Liniers con un empate podrían haber obtenido la clasificación a los octavos de final del certamen.
*Sessa nuevamente hizo de las suyas, ya que al retirarse hacia los vestuarios, le tiró un golpe a un camarógrafo televisivo.

Télam
Por Télam

Vélez Sarsfield resignó esta noche en el Parque Central, de Montevideo, el liderazgo del grupo 4 de la Copa Libertadores y también el invicto que ostentaba, al perder por 2 a 0 ante Nacional, de Uruguay, en un partido correspondiente a la quinta fecha del certamen.



Nacional salió dispuesto a llevarse los tres puntos desde el arranque, porque con ellos acariciaba la clasificación para la segunda ronda del certamen con una fecha de anticipación, en tanto que Vélez fue a ver que pasaba, porque con un punto alcanzaba el mismo objetivo.


 


Y en esa diferencia de actitud radicó la distancia que se observó en el juego de uno y otro y que repercutió por extensión en el resultado final.


Los uruguayos dominaron el desarrollo en el primer tiempo y atacaron incesantemente sobre el área visitante, utilizando como arma principal el juego aéreo, un karma que viene persiguiendo al equipo de Ricardo La Volpe en los últimos partidos.


Es que los errores defensivos le costaron sendas derrotas ante Belgrano y Boca por el torneo Clausura, y por eso hoy el técnico velezano dispuso de una línea de cuatro (él prefiere siempre la de tres defensores) en el fondo, otra en el medio, un mediapunta y un solo delantero neto.


 


Para ello mantuvo en la última línea a los titulares de siempre, Uglessich, Pellerano y Pellegrino, también a los habituales volantes, pero colocó a Darío Ocampo como enlace y Gustavo Balvorín bien arriba.


Claro que esto obligó a que Damián Escudero se retrasara en el campo y no pudiera hacerse de la pelota, porque se encontraba siempre asfixiado por los volantes de marca locales. Entonces Ocampo quedó muy solo, sin socio para tocar el balón, y Balvorín completamente aislado arriba.


Así, a Vélez le empezaron a llegar por los costados, aprovechando jugadores como Gonzalo Castro y Diego Vera la falta de 'timming' como lateral de Mariano Uglessich y la inexperiencia del pibe Marco Torsiglieri.


 


Y de tanto ir por arriba volvió a equivocarse el "seleccionado" Hernán Pellerano en un centro y tras un rebote que dio Gastón Sessa el defensor de los locales. Diego Godín, marcó la apertura del marcador.


Iban 34 minutos del primer tiempo y desde entonces hasta el final de la etapa los orientales no cejaron en su afán ofensivo, buscando aumentar la diferencia. Es que ésta será importante en la definición del grupo, porque en la última jornada, la próxima semana, Nacional (+5) tendrá que visitar a Internacional de Porto Alegre (-1), en Brasil, mientras que Vélez (+2) será anfitrión del eliminado Emelec, de Ecuador (-6), en Liniers.


 


Por eso no cedió la iniciativa en  la segunda etapa, siguió presionando y buscó con la dinámica de sus volantes y la profundidad y movilidad de sus delanteros aumentar la diferencia.


A todo esto Vélez, ya con siete mediocampistas en cancha, porque en el arranque del segundo período Emiliano Papa relevó a Balvorín y Sergio Sena a Pellerano, tampoco podía hacerse de la pelota, porque su funcionamiento navegaba en la hibridez de la confusión que generaba un equipo al que le faltaban tantos engranajes para atacar como para defenderse.


 


Por eso el golazo de Gonzalo Castro, que llegó sobre la media hora del segundo tiempo, fue el broche que Nacional y el partido se merecían.


El delantero sacó desde unos 25 metros un zurdazo seco, alto, letal, que se clavó en el ángulo derecho del arco velezano. Allí se cerró el partido en cuanto a juego, por lo que el cuarto de hora final solo sirvió para ciertas rispideces provocadas por la impotencia de los jugadores del equipo argentino y cierta cuota de soberbia de los dueños de casa.


 


El árbitro chileno Carlos Chandía sacó algunas tarjetas amarillas, quizás pocas para como estaba el clima dentro de la cancha, y eso no contribuyó a apagar el juego, por lo que se registraron algunos tumultos y manoseos de los que participaron los protagonistas de adentro y también de los bancos de suplentes.


Pero después todos reflexionaron y ante el riesgo de perder jugadores moderaron su andar, ya que ambos están muy cerca de clasificarse para la siguiente ronda de la competencia, marginando al actual campeón de la Libertadores, el Internacional brasileño.

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