Venado Tuerto: la sangre sería de un sospechoso
*La sangre encontrada en la escena del crimen es A positivo, como la de Juan Cruz Münger, presunto autor material del asesinato de la mujer del juez.
*Ordenaron pruebas de ADN, ya que la víctima y el acusado tienen el mismo grupo sanguíneo, explicaron a minutouno.com los investigadores.
Las muestras halladas en las prendas de los imputados por el crimen de Alba Digiuni, la esposa de un juez de Venado Tuerto, coinciden con el grupo sanguíneo de Juan Cruz Münger, presunto autor material del hecho, según revelaron hoy fuentes judiciales.
Sin embargo, la Justicia ordenó una nueva pericia ya que se deberá establecer el ADN de las muestras.
Asimismo los peritos deberán establecer si la sangre que se encontró en las prendas tanto de la sobrina de la víctima, Flavia Lussenhoff, como del presunto agresor Münger, quedaron en ese
lugar por "apoyatura" cuando fueron a auxiliar a Digiuni.
A Lussenhoff se le imputa el delito de "partícipe primaria" del crimen de su tía Alba, mientras que Münger es el principal sospechoso del homicidio. La Justicia deberá determinar en otros peritajes si la sangre encontrada en algunas prendas de Lussenhoff dan un indicio de que participó del hecho.
"De acuerdo a la impronta con la cual se ve la sangre en la ropa se puede determinar si participó del crimen o se manchó cuando fue a auxiliarla una vez muerta", explicó el Jefe de Orden Público, Claudio Aguirre.
En ese sentido, el jefe policial detalló que "no es lo mismo para la causa que la sangre encontrada en la ropa sea por la apoyatura con el cadáver cuando la fue a auxiliar, que si es por goteo o salpicadura".
Recordó que un cadáver no salpica sangre por más que se le apliquen puñaladas, algo que sí se produce en una persona con vida, debido a la presión sanguínea.
La situación de Lussenhoff, profesora de educación física, es delicada, a pesar de que la mujer declaró que no se dio cuenta de que su ex esposo Juan Cruz Münger había entrado a la vivienda.
Su testimonio y el de otras nueve personas que en ese momento estaban tomando clases de gimnasia en la parte delantera de la vivienda, coinciden. A pocos metros del lugar donde se cometió el crimen, Lussenhoff daba clases aeróbicas acompañada por una música fuerte que partía de un equipo de audio, y por esa razón nadie escuchó nada.
Sin embargo, un vecino de la casa ubicada en Garibaldi al 300 sostuvo haber escuchado la voz de un mujer que decía "Sáquenme a este hijo de puta de encima", por lo que podría tratarse de un
pedido de socorro de Alba Digiuni.
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