Y un día pudo Roger Federer
*El suizo derrotó a Rafael Nadal 2-6, 6-2 y 6-0.
Por EFE
Salvo en el primer juego, que se prolongó durante siete minutos, Roger Federer mostró mucho más errores de lo que es habitual en el actual número uno del mundo.
Dos aces cimentaron el triunfo parcial e ínfimo del helvético en el juego inaugural. A partir de ahí fue Nadal quien llevó siempre la iniciativa. Federer únicamente pudo maquillar en parte su actuación al anotarse el séptimo juego, insuficiente para frenar a un adversario implacable (6-2).
Desde el inicio de la segunda manga comenzó a vislumbrarse una mayor agresividad y mayor consistencia en el tenis de Federer, que llevaba acumulados 13 errores no forzados. El tercer quiebre de saque en el primer juego pareció reportar al suizo una mayor tranquilidad. Comenzó a subir a la red con más asiduidad y la precisión de sus golpes fue en aumento.
Federer cobró una renta de 4 juegos a 1 ante un Nadal que tenía muchos problemas a la hora de restar. El manacorense, no sin pasar muchos apuros, consiguió reducir distancias (4-2) pero su adversario le respondió en el séptimo juego dejándole a cero y despejando así el camino hacia el empate (5-2).
Nadal, no obstante, le obligó a luchar hasta la extenuación. Federer necesitó tres bolas para sentenciar el set (6-2).
El suizo, con la moral reforzada, comenzó la tercera manga más agresivo y, tras ganar su servicio con cierta dificultad, rompió a continuación el de Nadal con relativa facilidad para cobrar ventaja de 3-0. El suizo aprovechaba cualquier bola a media pista para colocar sus golpes ganadores, ya fuera con la derecha o de revés.
Federer se adueñó de la pista y puso el marcador en un 5-0 que amenazaba con humillar a su "bestia negra". Nadal luchó denodadamente en el sexto juego pero no pudo evitar el "rosco" (6-0) que pone por las nubes la moral de su principal enemigo para Roland Garros.
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