Miembros de la ONG ambientalista protestaron contra la ministra Débora Giorgi, a quien acusan de bloquear la Ley de Basura Electrónica.
Diez activistas de Greenpeace escalaron este miércoles hasta los balcones del Congreso de la Nación para denunciar a la ministra de Industria, Débora Giorgi, por bloquear la Ley de Basura Electrónica.
El cartel desplegado por la organización, señala a la funcionaria, caracterizada como el mítico personaje norteamericano, "Tío Sam", como la principal responsable de que la ley no sea sancionada, y de favorecer a las empresas de la Cámara de Comercio Norteamericana en Argentina (AMCHAN), que se manifestaron en contra del proyecto, ya que dispone que los fabricantes se hagan cargo legal y financieramente de los desechos de sus productos.
La Ley de Gestión de Residuos de Aparatos Eléctricos y Electrónicos, ya aprobada en el Senado, caerá a fin de año si no es tratada durante el mes de noviembre por la Comisión de Presupuesto y Hacienda, presidida por Roberto Feletti.
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"Luego de casi cinco años de debate en torno a la Ley de Basura Electrónica la Ministra de Industria Débora Giorgi, está frenando el proyecto, que es clave para disminuir el grave impacto que generan estos residuos en la salud y el ambiente de los vecinos", manifestó Consuelo Bilbao, de Greenpeace.
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En Argentina, cada año se descartan 400 millones de pilas y se generan más de 120 mil toneladas de basura electrónica. "Además de contener sustancias tóxicas, estos residuos tienen materiales que pueden ser recuperados y reciclados, que hoy se están tirando a la basura; más del 95% de un celular puede ser recuperado", concluyó Bilbao.
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La ley que reclama la organización ambientalista obliga a las empresas a hacerse responsables legal y financieramente de la gestión –reutilización y reciclado - de los residuos de sus propios aparatos y dispone la prohibición de sustancias tóxicas en la fabricación. Los residuos electrónicos es la fracción más toxica y la que más rápido está creciendo dentro de la basura domiciliaria.
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