Insaurralde y Massa ya se encuentran en un virtual empate técnico
El titular de la Consultora Equis analiza las claves que explican el fuerte estrechamiento de la brecha que inicialmente separaba a los intendentes de Tigre y de Lomas de Zamora en intención de voto en apenas 15 días de campaña.
Y cae la eficacia vecinalista inexorable y firmemente a pesar de que los medios opositores metropolitanos amplifiquen su volumen político de manera coordinada aunque notablemente forzada, trasformando por ejemplo a un pre candidato a ocupar una de las 257 bancas en la cámara de diputados, en unworking class hero.
Más allá de los esfuerzos editoriales de la opo, finalmente las cosas suceden y las opciones distritales se muestran como lo que son: alternativas muy menguadas como opción a una fuerza nacional de gran volumen, como es el caso del peronismo kirchnerista.
En otras palabras, lo que sucede en territorio bonaerense es un fenómeno ya advertido por el Lupus, en Lobo Suelto Cordero Atado: "Axioma principal de esta porfia: "Cuando el carro anda, los melones se acomodan".
Reafirmamos entonces aquello que la semana pasada señalamos. La Provincia de Buenos Aires, que aporta el 38,1% de votos nacionales, muestra un final abierto en la elección a diputados nacionales (se eligen 35), con un piso para el Frente para la Victoria de 35%, el Frente Renovador disputando también por sobre el 30% de los votos y el Frente Cívico y Social con Margarita Stolbizer en torno al 20% de los votos. Francisco De Narváez, esmerilado por Sergio Massa, ya por debajo del 10% de votos y cayendo.
Debe recordarse para comprender mejor el nivel de piso electoral del Frente para la Victoria que en la Provincia de Buenos Aires en junio del año 2009, con 3 puntos de caída del PBI, la crisis político social de la resolución 125 de Martín Lousteau aún abierta, destrucción de un punto de empleo y sin la Asignación Universal por Hijo, el Frente para la Victoria obtuvo el 32,2% de los votos, En esa oportunidad además la lista del EDE encabezada por Martín Sabbatella compitió contra el Frente para la Victoria y obtuvo el 5,5% de los votos.
Nada de esto ocurre en este año 2013 y menos en el mes de octubre donde producto de los aumentos salariales de 24,2% promedio, la suba del Mínimo no Imponible del 25,2% lo que lo sostiene como el salario mínimo más elevado de la región, la actualización del 35,3% de la AUH , Jubilaciones y Pensiones que en un primer tramo crecieron un 15,6% y se espera otro aumento similar en septiembre, se batirán récords de consumo interno y la recuperación del crecimiento económico inter anualizado superará el 7% al momento de votar.
Así las cosas, analizado tanto por su patrón de comportamiento electoral anterior en circunstancias político sociales complejas, como por el contexto socioeconómico y político muy mejorado este año 2013 respecto al del año 2009, el Frente para la Victoria es una fuerza con un piso bonaerense del 35% de los votos.
Es a partir de este notable umbral del 35% que sumará votos a partir de la baja en el nivel de desconocimiento de Martín Insaurralde y el crecimiento del perfil opositor de Sergio Massa, que paulatinamente perderá electorado filo kirchnerista y tomará compensando la pérdida votos opositores duros, en especial los que acompañaban al hoy declinante Francisco De Narváez.
Final bonaerense abierto y ya sin diferencias estadísticamente relevantes entre candidatos, cuando apenas se lleva transitada la primera quincena de campaña en el duro enfrentamiento oficialismo / oposición, con el señalamiento que marcamos: El Frente Renovador compite con una fuerza como el Frente para la Victoria que posee un piso notable del 35% de los votos bonaerense, lo que se dice una Massa!
(*) Artemio López es sociólogo y director de la consultora Equis
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