Juzgan al perito que deformó la bala que mató a Mariano Ferreyra

Política

Roberto Locles, famoso por su incursión en programas televisivos y por haber participado en todos los casos resonantes, será juzgado por el Tribunal Oral Nº16 y enfrenta una posible pena de 1 a 4 años de prisión.

El polémico perito Roberto Locles, que está acusado de ser culpable de deformar la bala extraída del cuerpo del joven militante del Partido Obrero asesinado en 2010, Mariano Ferreyra, será juzgado desde este lunes. El Tribunal Oral en lo Criminal N° 16 de la Capital Federal resolverá el martes la situación del procesado, que enfrenta una posible pena de 1 a 4 años de prisión.

Mucho antes de que en abril de este año fueran condenados José Pedraza, Juan Carlos "Gallego" Fernández y una decena de sindicalistas, barrabravas y policías; una tarde de verano, el 22 de febrero de 2011, Locles ingresó en la sala de la División Balística de la Policía Federal, donde se desarrollaba una junta de peritos -oficiales y de parte- ordenada por la jueza Wilma López

Convocado por Oscar Igounet, abogado defensor del hoy absuelto Guillermo Uño –picaboletos de la Línea Roca-, ingresó a la sala de trabajo con los peritos de cada parte –los oficiales y los añadidos- y tomó el proyectil extraído del cuerpo de Ferreyra. Con gestos ampulosos, explicando su teoría de que había rebotado y que el disparo no había sido "para matar", golpeó repetidamente la bala sobre una mesa, deformándola. Por esta razón, nunca pudo comprobarse el arma de la que salió el disparo mortal.

El perito es famoso por sus apariciones mediáticas. Lo convocan de cuanto programa televisivo indague en algún caso policial de resonancia. Tiene 75 años y una trayectoria notable en fabricar teorías y salvar de prisión a policías bonaerenses envueltos en casos de gatillo fácil. 

Además de esta acusación, Locles es conocido por su presencia en los casos resonantes: desde la muerte de Carlos Ménem Junior hasta el asesinato de Ángeles Rawson. En el primero había sido convocado por Zulema Yoma y dijo que había sido baleado el helicóptero, en el último por el defensor de Jorge Mangeri, y dijo que el portero era inocente. Un dato llamativo: Pedraza y Mangeri comparten pabellón en la cárcel de Ezeiza. 

Desde 1999, cuando la Corte Suprema de Justicia lo excluyó del listado de peritos oficiales por no tener título habilitante, solo puede ser perito privado. Locles aseguró que no quiso deformar la bala y que era imposible hacerlo. Más de 10 colegas que estaban presentes en esa sala confirmarán que así lo hizo

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