Aunque su principal asesor no se disculpó por decir que Hitler fue "un tipo espectacular", el líder del PRO dio por concluida la polémica. Su ex aliado, Sergio Massa, dijo que él lo hubiera echado.
El jefe de Gobierno de la Ciudad, Mauricio Macri y el intendente de Tigre y diputado electo por el Frente Renovador, Sergio Massa, volvieron a mostrar este viernes diferencias de criterios. Esta vez en torno a los polémicos dichos del principal asesor del líder del PRO y arquitecto de las candidaturas de la fuerza porteña, Jaime Durán Barba, sobre el genocida Adolf Hitler.
Aunque el consultor ecuatoriano jamás se disculpó por decir que el líder nazi fue "un tipo espectacular" y se limitó a tratar de justificarlas amparándose en vericuetos idiomáticos, para Macri eso fue suficiente y, consultado por la prensa, se limitó a señalar que "ése es un tema que ya está terminado".
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En ese sentido, Massa fue tajante y dejó a Macri en una posición más que incómoda frente a la polémica abierta: "Lo echo, no lo dudo. No puedo creer que haya gente que reivindique a genocidas, no lo puedo creer, porque estamos hablando de muertes, de vidas humanas. Estamos hablando de una de las tragedias más grandes de la humanidad".
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El intendente de Tigre consideró que las declaraciones de Durán Barba fueron "trágicas" y "mucho más en un contexto como el que muchas veces le ha tocado vivir a la política argentina, de tener sectores que expresaban también posiciones de gravedad institucional".
Tras el exabrupto, el principal asesor de Macri se limitó a indicar que desconocía que en la Argentina la palabra espectacular "se usa como un modismo con sentido positivo".
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