Salieron dos meses y él la acosa hace dos años: ella se tuvo que ir de la ciudad
En 2013, Anahí conoció a Eduardo. A ella no le gustaron sus conductas controladoras y cortó la relación. Lo que siguió fueron pintadas insultantes, tres incendios y una orden de restricción.
Anahí conoció a Eduardo en un boliche. Algunos días después empezaron a salir. La relación duró poco. A los dos meses y medio ella decidió cortar. No le agradaban sus "toques" controladores. Según cuenta, la llamaba por teléfono para preguntarle dónde estaba. Él hacía el llamada desde la puerta de su casa. Le mandaba mensajes invitándola a salir, haciéndose pasar por otro tipo, para que ella "pisara el palito" y la seguía al sindicato. La buscaba por el trabajo, la hostigaba todo el tiempo.
Así llegaron las pintadas, se recrudecieron las persecuciones y Anahí juntó todas las denuncias que había radicado en las comisarías cuarta, segunda y primera y se presentó en el Poder Judicial. Fue recibida por el fiscal Fernando Castro. Se armó una causa, que tramita en el Juzgado de Garantías Nº 6. Según Anahí, Eduardo "nunca fue citado a declarar".
"Si esta persona no está encerrada, va a seguir hostigándome. Preciso una custodia, un botón de pánico. Realmente tengo miedo. Llegué a dejar la vida en esta ciudad por miedo. Me mude. Mi vida está totalmente acotada, no por mi decisión sino por la de otra persona. Tengo que cuidar mi integridad y la de mi entorno. Voy a pedir ayuda por todos lados. No se puede dejar a las mujeres libradas a la solidaridad de los familiares. Así que me voy a quedar porque quiero que se haga algo", sentenció Anahí, que pidió a las mujeres que "también sufren violencia, acoso u hostigamiento que denuncien activamente".
"Muere una mujer cada 32 horas. Esto es un lento sangrar de las mujeres, es muy triste, es desesperante y desolador", remató.
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