Horror en Pilar: perician armas blancas y elementos cortantes para intentar develar el doble crimen
Ricardo Klein, de 52 años, y Miriam, de 50, estaban desaparecidos hace días. Ambos fueron encontrados calcinados y descuartizados en su propia casa. Sus hijastros son los principales sospechosos.
Según las fuentes, en el garaje lateral de la vivienda se encontró la camioneta Chevrolet Apache con la que la pareja buscada se dedicaba a la recolección de cartón.
Luego, al inspeccionar el resto del inmueble con la asistencia de bomberos y perros rastreadores, los policías hallaron en una terraza de la plata alta en construcción un balde plástico que contenía restos humanos, por lo que se convocó al médico legista.
Los peritos confirmaron posteriormente que eran restos semi calcinados de columna vertebral y pelvis, y que también había cabellos, probablemente de sexo femenino, dijeron los informantes.
A su vez, en el patio de tierra entre la casa delantera y la trasera se encontraron cartones, maderas y otros objetos indicadores de que hubo una quema, entre ellos, el elástico de un colchón de dos plazas que se cree era de las víctimas ya que la cama de su habitación estaba vacía, agregaron los voceros.
Al continuar con la requisa, los pesquisas secuestraron una pistola 9 milímetros marca Bersa, vainas servidas del mismo calibre, una escopeta 12/70, un hacha, dos palas y una horquilla que serán peritadas para determinar si fueron utilizados para cometer el doble crimen, y también unos 8.000 dólares en efectivo.
Ante esta situación, los policías, por orden del fiscal Vaiani, quien está subrogando la Unidad Funcional de Instrucción Especializada en Delitos Conexos de ese Departamento Judicial, aprehendieron a Karen Klein y Acosta, quienes se encontraban en el lugar junto a los mellizos.
Para los investigadores, sólo se encontraron pocos restos de las víctimas porque los indicios apuntan a que los acusados se deshicieron de los demás en los días previos al hallazgo.
En ese sentido, los inquilinos de los Klein contaron a los pesquisas que el acusado Acosta encendió varias fogatas en el patio durante toda la semana pasada y que les dijo que su madre y su padrastro habían abandonado la casa porque él los denunció por maltratar a los mellizos.
Las fuentes señalaron que se estableció que el 8 de septiembre pasado, el joven se había presentado en la comisaría de la Mujer y Familia de Pilar y denunciado que la pareja obligaba a los niños a juntar cartón y basura, a raíz de lo cual, la jueza 2 de ese fuero, Silvana Galeriano, ordenó al día siguiente una "prohibición de acercamiento" a menos 300 metros del domicilio y por 60 días para las víctimas, quienes ya estaban muertas.
Una fuente de la pesquisa contó que el acusado Acosta repartió a sus vecinos copias de ese oficio judicial como un presunto "ardid" para reforzar su coartada.
El mismo informante indicó que la principal hipótesis apunta a que el móvil del doble crimen fue la mala relación familiar por el maltrato hacia los mellizos y un interés económico de los acusados que querrían apropiarse del inmueble y el dinero de las víctimas.
"Es una conmoción porque eran buenas personas, trabajadores y estaban criando bien a los dos chicos que nunca mendigaron porque ellos son gente de trabajo", contó esta tarde a la prensa un vecino de los Klein que supuso que al dueño de casa lo habían secuestrado y matado en otro lugar porque había ganado "una plata en el bingo".
Mientras que otra vecina coincidió con que ella "nunca" vio "cartonear" a los hijos de las víctimas pero sí a estas que se habían edificado la casa "de a poco" y con "sacrificio".
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