El juez de Nueva York llamará a una nueva audiencia, solicitada por los fondos buitre. Será el primer encuentro a cargo de la nueva administración del presidente Mauricio Macri.
El juez de Nueva York, Thomas Griesa, convocará este jueves a una nueva audiencia, solicitada por los fondos buitre en su intento por buscar que los títulos Bonar 2024 queden sujetos a embargo, en el marco del litigio que llevan adelante contra Argentina en los tribunales estadounidenses.

El encuentro tendrá lugar el jueves a las 13.30 (15.30 en Argentina), en la corte del segundo distrito de Nueva York, y será el primero a cargo de la nueva administración del presidente Mauricio Macri.
Griesa escuchará los argumentos de los fondos buitre, encabezados por los abogados de NML, que pidieron la audiencia con el objetivo de persistir en la búsqueda de información por parte de entidades bancarias que les permita comprobar que los títulos Bonar 2024 son deuda externa y así quedar sujetos a embargo.
Allí, los representantes de los grandes bancos de inversión, BBVA, Deutsche Bank y el JP Morgan, tendrán también la oportunidad de realizar sus descargos ante las presiones de los buitres, que afirman que dichas entidades poseen información que sería probatoria a su reclamo.
En abril el gobierno nacional realizó una emisión de bonos por una cifra cercana a los $1.416 millones de dólares bajo ley argentina. Sin embargo, para los fondos buitre, dicha transacción tuvo operaciones de compra con actores internacionales que la harían caer dentro del paraguas de deuda externa definida por el magistrado neoyorquino.
"Aquellos que consideran la participación en el último intento de Argentina en una oferta global, deberían entender que pareciera tener todas las características de deuda externa que está cubierta por nuestros derechos pari passu", advirtió el abogado de NML, Robert Cohen, un día después del llamado a licitación por parte del gobierno argentino.
No obstante, tanto los abogados de Argentina del estudio Cleary Gottlieb como los representantes de los bancos rechazaron este argumento señalando "intimidación" y violación de los derechos de confidencialidad por parte de los pedidos de los holdouts, a quienes acusan de filtrar parte de dicha información a ciertos medios de prensa.
Bajo este contexto, el intento de los holdouts es continuar presionando a los bancos para que brinden mayor información sobre la colocación del Bonar 2024 y así tratar de comprobar su teoría que los habilite a embargar los títulos; con el fin de impedir que Argentina acceda al financiamiento externo.
La audiencia del jueves, tendrá la particularidad de ser la primera del equipo comandado por el flamante ministro de Economía, Alfonso Prat Gay, ante el juez Griesa y los holdouts, siendo que sus primeros pasos tendrán particular atención en cuanto a las señales que empezará a dar el nuevo gobierno argentino en lo que hace a su estrategia en el caso conocido internacionalmente como "el juicio del siglo".