¿Lunes de incrementos?: crece la incertidumbre por un nuevo aumento en los combustibles
La empresa de bandera, YPF, y el resto de las petroleras definirán esta semana qué ocurrirá con los precios de las naftas y el gasoil tras el vencimiento del esquema que contuvo parcialmente el impacto de la suba internacional del petróleo.
Aumento de combustibles
YPF definirá junto al resto de las petroleras qué ocurrirá con los precios de los combustibles una vez finalizado el esquema de contención que aplicó durante los últimos 45 días para amortiguar el impacto de la suba internacional del petróleo en los surtidores.
La expectativa del mercado está puesta en la decisión que adopten las principales compañías del sector respecto de posibles aumentos en naftas y gasoil, luego de que venza el mecanismo de "buffer" implementado por la petrolera estatal a comienzos de abril.
La medida había sido anunciada el lunes por el presidente de YPF, Horacio Marín, en un contexto marcado por la fuerte volatilidad del precio internacional del crudo y la escalada geopolítica en Medio Oriente. A través de ese esquema, la empresa absorbió parte de la suba del Brent sin trasladarla de manera inmediata a los consumidores.
"Esto nos permitirá mantener aproximadamente estables los precios en el surtidor. Durante este período, desde YPF no trasladaremos a los consumidores el impacto de las nuevas variaciones del Brent, quedando liberadas el resto de las variables que componen el precio", había explicado cuando se dio a conocer la decisión.
El sistema funcionó como una herramienta temporal de estabilización frente al fuerte aumento del petróleo registrado tras el recrudecimiento del conflicto entre Estados Unidos e Irán. En la práctica, permitió contener parcialmente el traslado de las variaciones del Brent (referencia para Europa) y del WTI (referencia para Estados Unidos) hacia el precio final de los combustibles.
Desde fines de febrero, cuando comenzó la nueva escalada bélica en Medio Oriente, los combustibles en Argentina acumularon incrementos cercanos al 23%. En paralelo, durante las semanas de mayor tensión internacional, el Brent y el WTI llegaron a subir más de 50%, presionando sobre los costos del sector energético a nivel global.
En los últimos días, sin embargo, el mercado petrolero mostró cierto alivio luego de que trascendieran versiones sobre un posible acuerdo de paz entre Estados Unidos e Irán. Esa expectativa provocó una baja en las cotizaciones internacionales: el WTI cayó alrededor de 12% y pasó a operar cerca de los 95 dólares por barril, mientras que el Brent retrocedió cerca de 10% y se ubicó en torno a los 101 dólares.
A pesar de esa baja reciente, los precios internacionales continúan muy por encima de los niveles registrados a comienzos de año. Por eso, dentro del sector consideran prácticamente inevitable que haya nuevos ajustes en los surtidores en las próximas semanas.
La principal incógnita pasa ahora por definir de cuánto será el aumento y cómo se instrumentará el traslado del atraso acumulado durante el período de contención aplicado por YPF. En las petroleras reconocen que el congelamiento parcial ayudó a moderar el impacto inflacionario y contener el golpe al bolsillo de los consumidores, aunque también admiten que la diferencia pendiente deberá corregirse de manera gradual.
Actualmente, llenar un tanque de combustible ya supera ampliamente los 100 mil pesos en gran parte del país, luego de la fuerte aceleración de precios registrada desde marzo. En ese escenario, las decisiones que adopten las compañías estarán atadas no solo a la evolución del petróleo internacional, sino también a la incertidumbre geopolítica en Medio Oriente y su impacto sobre los mercados energéticos globales.





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