El gobierno brasileño descartó que la proliferación del zika suponga un riesgo para la gran mayoría de los turistas que visiten el país con motivo de los Juegos Olímpicos de Río de Janeiro del próximo agosto, con la excepción de las embarazadas.
El el ministro de la Presidencia de ese país, Jaques Wagner, manifestó que "no hay riesgo de venir aquí, sólo lo hay para las mujeres que estén embarazadas", dijo el funcionario, en una rueda de prensa posterior a una reunión encabezada por la presidente Dilma Rousseff para coordinar acciones de respuesta al zika.

Wagner consideró "razonable" que las embarazadas no quieran viajar a Brasil, pero no los demás turistas, y aseguró que hasta agosto, cuando se realicen las Olimpiadas, "el grado de infestación disminuirá" mediante las acciones del Gobierno.

Rousseff grabó un mensaje que será emitido por cadena nacional para concientizar a la población sobre la necesidad de eliminar los criaderos del mosquito transmisor, el Aedes aegypti, y anunciar una serie de medidas en el marco de esta lucha.

El ministro aclaró que el motivo de este operativo no se debe sólo a los Juegos Olímpicos y el turismo, sino a la emergencia sanitaria decretada por el gran aumento de los cerda de 4.200 casos de microcefalia en recién nacidos, que se ha asociado al zika.