Alionzo Rutillo Ramos Mariños, Alias "Ruti", el hombre buscado por la justicia argentina acusado de ser el capo narco de la Villa 31, desmintió estos cargos y su supuesta presencia en el país tras ser expulsado el año pasado a Perú.
"Es todo una fábula. Esto no es de ahora. A mi el cartel de narco me lo pone el mismo periodismo o la Policía. Si usted gusta, puede pedir mis antecedentes en Perú: no tengo ni un antecedente. Yo jamás he estado preso acá", afirmó Ramos Mariños al diario Perfil consultado por los cargos en su contra.

En tanto, sobre sus supuestas presencia en el país, a pesar de que tiene prohibido el ingreso, afirmó: "Nada que ver. A mi me soltaron en julio de 2015 y desde esa fecha hasta ahora no he vuelto a ir. No quiero saber nada con Argentina. Menos ahora con esta causa que me están haciendo porque es algo que no tengo nada que ver. Es una causa de 2010 y yo ese año estaba preso. Si hubiese tenido algún impedimento legal no me hubiese podido ir de Argentina. Yo ya pagué todo".

Sin embargo, el sindicado narco se mostró preocupado por el pedido de captura. "Es que si a mi me ponen la captura internacional me detienen acá, me llevan a la Argentina y listo. Porque yo allá no soy creíble para la Justicia. Usted lo sabe muy bien. Pero yo no me he movido para nada. Y si me detienen, ¿usted cuántos años cree que me van a dar? Me van a tomar como reincidente. Ya ahora, en primera instancia, rechazaron la exención de prisión que presentó mi abogado. Ellos dicen que tengo artimañas para entrar y salir de Argentina. Dicen artimañas pero ellos tienen que probar lo que dicen con hechos. La duda siempre favorece al reo pero en Argentina eso no pasa".

Por último, volvió a negar que sea un capo narco. "Nada que ver. Yo no tengo nada que ver en esas cosas. Las cosas del pasado las pagué. Ya pagué lo que me armaron y ya está. Además, si fuese un capo narco no hubiese trabajado en la cárcel cuando estuve detenido. Trabajaba en el baño, limpiaba y con eso compraba algunas cosas. Yo no viví bien. Esos detalles son importantes para que ustedes vean que no era un capo narco. No he tenido ni visitas en la cárcel. Yo estuve abandonado, tirado. La verdad es que he pasado necesidades. ¿Cómo puede ser que siendo un jefe narco como dicen estuve tirado en la cárcel? Un jefe narco jamás va a estar tirado y no va a estar trabajando para comida o sus útiles de cocina. Esas son cosas mediáticas. ¡Qué jefe narco si no he tenido ni para comer! Para mi un jefe narco es alguien que está bien, que tiene plata, que no le falta nada".

Ramos Mariños fue condenado en Argentina a 18 años de prisión por la masacre en la procesión del Bajo Flores, ocurrida en en octubre de 2005, que dejó un saldo de cinco muertos. En julio del año pasado fue expulsado del país por la Ley de Extrañamiento (25.871)
y desde entonces -según cuenta- vive en la ciudad de Lima, donde asegura tener un comercio que vende zapatos y ropa.

Distintos testigos encubiertos, que declararon en el marco de una causa que se tramita en el juzgado federal de Sergio Torres y que investiga el entramado mafioso en la venta de drogas de la villa de Retiro, aseguran que Ruti seguiría al frente de todo y que incluso habría regresado al país pese a que tiene una prohibición perpetua. Por eso, hace quince días la justicia ordenó su captura nacional y aguarda para que el pedido también tenga alcance internacional.