La vicepresidenta ya había despedido a dos mil personas a poco de asumir el cargo aunque luego se vio obligada a reincorporar a más de un centenar de ellos que formaban parte de un programa de inclusión para personas con distintas discapacidades.
La vicepresidenta de la Nación, Gabriela Michetti, emitió una nueva resolución en la que dispone el despido de 300 empleados que se desempeñaban en distintas dependencias del Senado como parte de la planta transitoria y dispuso la jubilación de otros 70 agentes de la Cámara que estaban en condición de hacerlo.

El decreto, que lleva el número 107/16, fue difundido este miércoles públicamente pero se emitió el pasado lunes 29 de febrero, sostiene que "el ejercicio razonable de la contratación de personal no puede implicar un crecimiento desmedido e injustificado de empleados públicos, que no obedezca a una estricta necesidad de funcionamiento de este Senado".

En los considerandos agrega que "durante el transcurso de los últimos años se han dictado diversos actos administrativos nombrando agentes en la planta temporaria sin respetar los principios antes enunciados" y que "tales nombramientos conllevaron un enorme aumento de la planta transitoria, con el consecuente impacto presupuestario".

Agrega el documento que "las entidades gremiales con actuación en el ámbito del Senado acompañan el diagnóstico esgrimido" y que "el ejercicio razonable de la proyección de los recursos humanos determina la calidad en la gestión pública, resultando agraviantes para la ciudadanía las designaciones de agentes en forma indiscriminada y sin control".

Fuentes de la vicepresidencia precisaron a la agencia de noticia Télam que los contratos dados de baja "corresponden a personal de la planta política de las direcciones generales salientes" y advirtieron que "según la ley estos agentes cesan en sus funciones cuando se retiran las autoridades que los designaron".