Quienes llevan adelante la medida están en estación Malabia, desde donde paralizan el funcionamiento del servicio, en busca de una respuesta de Metrovías y de Subterráneos de Buenos Aires Sociedad del Estado (SBASE), empresa del gobierno porteño que administra la red.
La medida, que no afecta las otras líneas, impidió la salida de formaciones desde las 5, horario en que comienza a funcionar el ramal que realiza el trayecto entre las cabeceras Juan Manuel de Rosas y Leandro N. Alem y que es utilizado por al menos 300.000 usuarios a diario.

"Esto no es por una decisión de los trabajadores, sino de Metrovías y de SBASE que incumplen un acta firmada en el 2013 que tiene que ver con mejorar las condiciones de trabajo y del servicio para los pasajeros", indicó Claudio Dellecarbonara, delegado de la línea y miembro de la Asociación Gremial de Trabajadores de Subte y Premetro.

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Precisó que ese acuerdo "garantizaba la dotación de trabajadores porque actualmente hay uno por cada 4.000 pasajeros, lo que hace que el usuario por ejemplo tenga que esperar 15 minutos para cargar su tarjeta SUBE".

"El sistema de carga es obsoleto, no da ticket, hay problemas con las condiciones de las boleterías que debían haber sido blindadas, además de mejoras en la estaciones y en la seguridad donde no hay mantenimiento ni inversión", enumeró en declaraciones al canal C5N.

"En estos tres años hicimos todo lo posible para no hacer una medida de fuerza, no nos gusta hacer esto, sino que nos gustaría venir a trabajar y dar el mejor servicio a los usuarios", expresó.

El delegado afirmó que la medida de fuerza es "por tiempo indeterminado" y añadió que "depende de la voluntad de Metrovías, de Sbase y de la Subsecretaria de Trabajo porteño de cumplir con el acta firmada".