La Universidad de Buenos Aires (UBA) votó un presupuesto en el que no se actualizaron los gastos de funcionamiento para las facultades y aseguró que puede sostener esta situación durante cuatro meses más, pero los decanos argumentaron que "viven el día a día" para llevar adelante la tarea académica y que su techo "esta a la vuelta de la esquina".
En una sesión del Consejo Superior el bloque mayoritario aprobó un presupuesto provisorio que contempla los mismos gastos de funcionamiento -que abarca desde insumos hasta el pago de reparaciones, servicios básicos y becas- del 2015 y los aseguró, junto a los sueldos, hasta el mes de agosto.

En ese lapso el rector Alberto Barbieri aseguró que se reunirá con funcionarios del Ministerio de Educación de la Nación y de la Jefatura de Gabinete para intentar destrabar 711 millones de pesos de gastos de funcionamiento contemplados en el presupuesto del año pasado.

En este orden también entra dentro de las tratativas que encarará la UBA la posibilidad de fijar una "tarifa social" para la universidad, retrotrayendo el importe al que había al 31 de enero pasado, antes de que se fijaran las nuevas tarifas de servicios públicos.

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Matías Ruiz, subsecretario de Hacienda de la UBA, dijo que "es la primera vez que no se actualizan los gastos de funcionamiento de un presupuesto hacia el otro y si a esto le sumamos el impacto de las nuevas tarifas, es de entender que se haya aprobado un presupuesto provisorio hasta agosto".

Indicó además que "los sueldos están garantizados ya que lo que se acuerde en la paritaria debería llegar como fondos adicionales".

Ruiz precisó que el gobierno nacional "le pago el 80 por ciento de la deuda que le debía el gobierno anterior a la UBA que es de 330 millones de pesos" y aseguró que los que se busca destrabar "son 3.000 millones de pesos que estaban en el presupuesto del año pasado para todo el sistema universitario".

Indicó que de ese dinero "1.100 millones son para los hospitales universitarios que tiene la UBA como el Clínicas, el Roffo y el Lanari" y detalló que "ante la escasez se destina el dinero que era para las facultades para abastecer a estos hospitales".

Decanos consultados se manifestaron escépticos o no muy optimistas respecto a estas negociaciones ya que muchos deben afrontar esos gastos "con recursos propios de cada facultad" o "vivir el día a día" en el caso de aquellas facultades que tienen más gastos por usar laboratorios.

Juan Carlos Reboreda, decano de la facultad de Ciencias Exactas, dijo que "es imposible funcionar sin una actualización de los gastos, el año pasado sólo se actualizaron en un 11 por ciento y la relación era 85 por ciento para sueldos y 15 para gastos".

"Pero en el 2016 ese relación cambió y ahora es de 92,5% para sueldos y sólo 7,5 para gastos y a esto se le suma las nuevas tarifas de servicios públicos".

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Precisó que en Exactas "hasta la semana pasada la situación era extremadamente preocupante, ahora el rectorado nos giró recursos que nos debían del año pasado y ahora lo que hacemos es vivir el día a día".

"Podemos diferir pagos pero para poder arreglar totalmente los ascensores por ejemplo con estos recursos deberíamos no dar clases por cuatro años y aquí hay muchas personas que no pueden subir por escaleras"
, dijo Reboreda.

Graciela Morgade, decana de la facultad de Filossofía y Letras, se manifestó escéptica respecto a las negociaciones que encarará el rector Barbieri y destacó: "Creo que la mayoría que votó este presupuesto no esperará hasta agosto".

En este sentido sostuvo que "Filosofía esta encarando con recursos propios los gastos de funcionamiento pero nuestro techo esta a la vuelta de la esquina" y aseguró que no cree que la mayoría de la UBA permanezca pasiva ante esta situación".

La Federación Universitaria de Buenos Aires (FUBA) dijo este jueves durante una confernecia de prensa que se realizó frente a la sede del Ministerio de Educación que lo aprobado en el Consejo Superior "no alcanza ni para pagar la luz".

"Junto a los decanos de Filosofía y Letras, Ciencias Exactas y Ciencias Sociales presentamos un proyecto que propone declarar a la UBA en alerta presupuestaria, convocar a una movilización al Ministerio Nacional de Educación y lanzar un petitorio en defensa de la universidad pública", dijo Ezequiel Galpern, Consejero Superior por Exactas.