El negocio de los móviles "tontos", esos que no tienen conexión a internet, está en "claro decrecimiento" y se reducirá a la mitad de aquí a 2020, pero todavía existe un nicho de mercado para ellos.
El pasado año se vendieron 540 millones de móviles sin conexión a internet e IDC prevé que la cifra baje hasta los 220 millones en 2020, ya que los teléfonos inteligentes se les acercarán cada vez más en precio y es éste el principal factor de decisión de compra.

Según estimaciones de Gartner, en 2016 el 18% de los terminales móviles que se venderán en todo el mundo no tendrá conexión a internet.

La venta de la marca Nokia a la china Foxconn y a la finlandesa HMD volvió a poner de actualidad estos móviles sencillos, "tontos" o clásicos. Microsoft se ha deshecho del negocio de los feature phones, que hizo tan grande a Nokia antes del boom de los teléfonos inteligentes, por US$350 millone.

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El precio de estos teléfonos, la falta de infraestructuras de redes de internet y el precio de las conexiones en determinados países siguen propiciando la compra de estos móviles.

Los móviles "tontos" no se conectan a internet -carecen de conectividad WiFi y 3G-, no suelen tener pantallas táctiles y la duración de su batería es prolongada, explica Lorenzo.

En los mercados más maduros, donde reina el teléfono inteligente, son tres las razones por las que se siguen adquiriendo este tipo de aparatos, según el analista.

Aún hay quien sólo desea estar comunicado mediante llamadas y mensajes de texto y, por tanto, no necesita un smartphone.

Otros, por contra, requieren de un segundo terminal que ofrezca una duración prolongada de batería.