Tras su presentación a modo de avant premiere en el último Salón de Buenos Aires, Audi comenzó la comercialización de la segunda generación del modelo Q7, el SUV grande de los cuatro anillos.
Importado desde Eslovaquia, el SUV se ofrece con motorizaciones nafteras y diésel, ambas V6 3.0 litros. La primera tiene una potencia de 333 CV mientras que el propulsor diésel eroga 272 CV, y están asociados a transmisión automática Tiptronic de ocho velocidades y tienen la tracción integral Quattro. Se destacan las prestaciones: pese a ser un vehículo de porte, acelera de 0 a 100 km/h en 6,5 segundos.

Los principales cambios no son tanto a nivel estético (donde se observan retoques en los faros, la parrilla, tomas de aire), sino en la inclusión de tecnologías y equipamiento.

Con la tercera fila de asientos como opcional, entre las novedades se destaca el Audi virtual cockpit, que incluye el sistema MMI de información con una pantalla de 12,3 pulgadas en alta definición. La información puede proyectarse en el parabrisas para no desviar la vista del camino, a través del head-up display. De serie, incluye el Audi drive select que permite conducir en diferentes modos de acuerdo con las necesidades y las superficies y las suspensiones neumáticas adaptativas.

También tiene llantas de nuevo diseño de 19 pulgadas, techo panorámico, cámara de retroceso, ajuste eléctrico del volante, faros 100% LED.

La versión naftera cuesta u$s139.900, mientas que la opción diésel se ofrece en u$s143.800. La garantía es de tres años o 100.000 kilómetros.