La garrochista Yelena Isinbayeva, doble campeona olímpica y plusmarquista mundial, y otros 66 atletas rusos no podrán participar en los Juegos Olímpicos de Río de Janeiro como atletas neutrales, según la determinación que tomó la Junta de Revisión de Dopaje de la Federación Internacional de Atletismo (IAAF), a causa de la suspensión que recae sobre la Federación de Atletismo Rusa (FAR) por el escándalo de dopaje del cual fue protagonista.
"No valen nada, no son más que palabras huecas, porque sólo una decisión será la importante para nosotros, la que emita el Tribunal de Arbitraje Deportivo (TAS) de Lausana", afirmó Isinbayeva al conocer la noticia, adelantando que recurrirá hasta las últimas instancias judiciales.

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La atleta de 34 años, campeona olímpica en Atenas 2004 y Beijing 2008, ya había anticipado su decisión de recurrir al TAS si la IAAF no la habilitaba para competir en Río ya que dicha decisión era una "violación a los derechos humanos".

La recordwoman de salto con garrocha, nacida en Volgogrado, además de dos oros olímpicos y el bronce de Londres 2012, acumula gran cantidad de títulos mundiales y europeos, además de haber batido la plusmarca mundial en 28 ocasiones, 15 al aire libre y 13 en pista cubierta.

Los 67 atletas que aspiraban a competir en los Juegos de Río presentaron hace dos semanas un recurso contra la decisión de la IAAF que los inhabilitaba para participar en eventos internacionales. Aunque el Comité Olímpico Internacional (COI) permitió que atletas rusos que demuestren estar limpios puedan competir en Río, incluso con la FAR suspendida, pero la IAAF, que tenía la última palabra, condicionó esa decisión a que esos deportistas hayan entrenado fuera de Rusia.

La suspensión a la FAR fue impuesta por la IAAF después de que una comisión independiente de la Agencia Mundial Antidopaje (AMA) recomendara en noviembre de 2015 excluir a la Federación Rusa de toda competición internacional, incluidos los Juegos de Río de Janeiro.

El escándalo se conoció en 2014 cuando Yulia Stepanova y su marido, Vitaly Stepanov, quien había trabajado en la RUSADA, aparecieron en un documental en la televisión alemana, denunciando un sistema de dopaje en encubierto por el Estado ruso.

Un año después, una comisión independiente de la AMA confirmó que Rusia no cumplía con los protocolos establecidos por el Código Antidopaje y que el gobierno de Moscú participaba de una trama de corrupción y de encubrimiento para que atletas de élite de su país utilicen sustancias prohibidas en competencias internacionales.