Susana Maidana
Susana Maidana
La serie de aumentos en los servicios públicos golpeó fuerte a los dueños de los estacionamientos y cocheras porteñas. La tarifa del agua es una de las más altas que deben pagar. Consumen poco, pero les llegan facturas que ascienden hasta los $54 mil.

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El sector vive momentos de crisis debido a la imposibilidad de pagar las boletas de AySA, que llegan con cifras que ascienden hasta los $54 mil. "Los tarifazos afectan nuestra rentabilidad", aseguran los dueños de las cocheras.
"Si no tenés medidor, ¿cómo sabés cuánto tenés que pagar?"
"Ya no es negocio tener un estacionamiento, ni las empresas constructoras quieren invertir. En el último tiempo, muchos debieron bajar las persianas y vender", aseguró Eduardo Sánchez, presidente de la Cámara de Garajes y Estacionamiento en declaraciones a minutouno.com

Y agregó: "Nosotros estamos categorizados como no residenciales por lo que pagamos más caros todos los servicios. Yo tengo un estacionamiento en el centro porteño que tiene dos baños, pero que no usa tanta agua. Sin embargo, me vino una boleta de 54 mil pesos".

Pero, ¿por qué un garaje debe pagar tanto por un servicio que consume muy poco? La respuesta es difícil de comprender: porque la facturación contempla la ubicación y los metros cuadrados que tiene el estacionamiento. A esto se le suma la falta de medidores, por lo que se hace imposible calcular el gasto por mes.
"A veces pienso en vender todo y dedicarme a otra cosa"
Con este esquema de facturación, las grandes cocheras privadas llegan a pagar más de agua que un lavadero de auto o un lavadero de ropa. "Si no tenés medidor, ¿cómo sabés cuánto tenés que pagar de agua?", se preguntó Sánchez.

Esta situación se refleja en cada uno de los barrios de la Ciudad de Buenos Aires. En Flores, un estacionamiento chico pagaba $400 de agua y, con el tarifazo, la factura se disparó a $2.400. "Tuvimos que aumentar un poco el alquiler de la cochera para poder pagar los servicios. Pero, si seguimos aumentando el precio, los clientes se nos van a ir", reconoció el dueño de un estacionamiento ubicado sobre Artigas al 600.

En tanto, en el barrio de Caballito una cochera que pagaba $2.100 ahora debe abonar una boleta de $7.500. "Cada vez, es más difícil pagar los impuestos. La única salida es aumentar el precio a los clientes porque también tenemos otros gastos como el sueldo de los empleados. A veces pienso en vender todo y dedicarme a otra cosa", admitió el dueño de un estacionamiento ubicado sobre la avenida Avellaneda.

Desde el sector reclaman que AySA recategorice a los estacionamientos como "residenciales" para pagar una tarifa "acorde al uso que tienen del agua" y evitar así los "cierres masivos" de cocheras.

EL ESQUEMA PARA FACTURAR A VIVIENDAS Y COMERCIOS

La factura está compuesta por dos cargos: el fijo y el variable

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