En 2015, un chequeo de rutina detectó un tumor en uno de los pulmones del deportista argentino. Sin embargo, no dejó de soñar y llegó a su máximo éxito deportivo en su sexto Juego Olímpico. Conocé su historia.
Junto a Cecilia Carranza, Santiago Lange acaba de conseguir una nueva medalla de oro en Vela para la delegación argentina. Es uno entre los más de doscientos deportistas de nuestro país que compiten en Río 2016. Sin embargo, pocos como él, con tres medallas, emblema del yachting y ejemplo de vida por haberse sobrepuesto a una grave enfermedad.

Nacido en San Isidro, donde transcurrieron sus primeras etapas, y más todavía, en el Club Náutico, Lange es un prestigioso ingeniero naval y un regatista de foja copiosa y gloriosa. Como diseñador, se ha especializado en la clase Optimist, la que en la Argentina se hizo notoria en 1974, cuando un adolescente Martín Billoch ganó la Copa del Mundo, un logro que diversos deportistas nacionales repitieron nada menos que once veces.

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Y como regatista propiamente dicho, sus conquistas dan para más de una vitrina. Seis veces campeón sudamericano, dos veces ganador del campeonato europeo y otras dos del Trofeo Su Alteza Real Princesa Sofía, doble medalla de plata en Juegos Panamericanos (1983 y 1987) y cuatro veces campeón mundial, tres en la clase Snipe (1985, 1993 y 1995) y una en la clase Tornado, en 2004.

En los Juegos Olímpicos persiste desde los de Seúl 88, hasta completar un total de cinco, matizados con las ausencias en Barcelona 92 y Londres 2012. Ni en Seúl, ni en Atlanta 96 ni en Sidney 2000 subió al podio, pero sí en Atenas 2004, en Pekín 2008, bronce por dos, cuando rozó la excelencia la dupla con el correntino Carlos Espínola, "Camau", medallista argentino récord con la asombrosa marca de cuatro, y, finalmente, medalla de oro en Río 2016, junto a Cecilia Carranza en la modalidad de Nacra 17.

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Fuera de lo deportivo, su lucha contra el cáncer de pulmón también es un ejemplo. Lo superó gracias a una operación realizada en Barcelona, el año pasado, la que le permitió estar en Río de Janeiro y ganar el oro en la bahía de Guanabara.

Los Juegos de Río 2016 tienen para él un plus emotivo: es la primea vez que comparte una competencia de esta magnitud con sus hijos Yago y Klaus, que participan en la clase 49er masculino.