El cura DJ Guilherme Peixoto y una "misa electrónica" en Plaza de Mayo a casi un año de la muerte de Francisco

Sociedad

Miles y miles de jóvenes se acercaron este sábado por la noche a este centro neurálgico de la Ciudad, con el fin de vivir esta llamativa "experiencia religiosa".

Con un mensaje de paz y amor, Guilherme Peixoto -el portugués conocido como "el cura DJ"- realiza este sábado por la noche una "misa electrónica" en Plaza de Mayo, donde miles de personas de todas las edades se congregan para vivir una "experiencia religiosa" totalmente diferente a lo tradicional.

La propuesta del sacerdote no es una misa en el sentido litúrgico estricto, sino un set de música electrónica con propósito espiritual. Es una experiencia sensorial diseñada para conectar con la juventud y transmitir valores cristianos a través del ritmo.

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A diferencia de lo que muchos podrían imaginar, no es música suave. Su estilo es el Techno y el Progressive House, con beats constantes que oscilan entre los 128 y 135 BPM. Es música de club, bailable y potente, pero con una atmósfera épica y orquestal.

El sello distintivo de su set es la mezcla de voces y sonidos sagrados sobre la base electrónica: integra fragmentos de frases icónicas del Papa Francisco (como su famoso "¡Hagan lío!") y de San Juan Pablo II. También, mezcla cánticos gregorianos, el Padre Nuestro o el Ave María procesados con efectos de sonido.

Además, durante las transiciones, lanza mensajes grabados sobre el cuidado del planeta, la fraternidad y la esperanza.

La puesta en escena del "Cura DJ"

El Padre Guilherme suele presentarse con su clériman (el cuello sacerdotal) debajo de unos auriculares profesionales y, a veces, una campera de cuero.

El show se apoya en pantallas gigantes que proyectan imágenes de arte sacro, iconografía cristiana y frases de encíclicas, todo sincronizado con luces estroboscópicas y láseres.

"La pista de baile de Dios"

Lo que sucede en la Plaza de Mayo hoy es un fenómeno curioso: ves a jóvenes que habitualmente van a boliches bailando junto a familias, monjas y grupos parroquiales. El objetivo de Guilherme es lo que él llama "evangelización 2.0": demostrar que la alegría de la fe puede manifestarse en cualquier lenguaje cultural, incluso en una consola de DJ.

"No estoy ahí para ser una estrella, sino para que la música sea el puente entre Dios y los que están bailando", suele decir el cura portugués.

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