Su abogado argumentó que el empresario presenta serios problemas de salud. Bajó 20 kilos en prisión y sufre de una diabetes agravada por el sedentarismo que impone la vida en reclusión.
El empresario Lázaro Báez, detenido en Ezeiza, pidió este viernes la prisión domiciliaria por razones de salud ante el juez federal Sebastián Casanello, en el marco de la causa en la que se lo investiga por el presunto delito de lavado de dinero.

La defensa de Báez, a cargo de Maximiliano Rusconi, solicitó la prisión domiciliaria argumentando problemas de salud del empresario, explicó que bajó 20 kilos en prisión sumado a una diabetes agravada por el sedentarismo que impone la prisión.

Báez está preso desde el 5 de abril pasado y sobre él pesan dos procesamientos confirmados por maniobras de lavado de dinero. También está citado a declarar ante el juez Julián Ercolini en otra causa en la que se investiga el direccionamiento de la obra pública hacia sus empresas.

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