Andrés Soza Bernard fue condenado a 13 años de prisión por asesinar a su pareja en 2008 y en 2015 recuperó la libertad por buena conducta. Al poco tiempo volvió a quedar involucrado en otro homicidio.
Un joven que estuvo preso por el crimen de su novia ocurrido en 2008 recuperó su libertad, pero a los pocos meses volvió a ser detenido por su supuesta participación en otro homicidio perpetrado en la ciudad de Rosario.

Se trata de Andrés Soza Bernand, de 31 años, quien estuvo preso ocho años acusado de matar de un disparo a su novia Gabriela Núñez porque ella quería dejarlo. "Andrés me quiere matar", escribió en un mensaje de texto la víctima, el cual envió a una amiga. Luego, recibió un balazo en la cabeza cuando salía de tomar clases en un instituto de inglés.

Por el hecho, Soza Bernard fue condenado a 13 años de prisión y en 2015 recuperó su libertad por buena conducta.

Diez meses después, volvió a quedar involucrado en otro homicidio impactante: se lo acusa de ser instigador del asesinato de Fabricio Zulatto, un joven de 21 años que jugaba futsal en Newell's.

El cuerpo de Zulatto fue hallado el 11 de agosto en un pozo ciego de una casilla de la zona norte de Rosario. Tenía tres impactos de bala en la cabeza y lo habían cubierto con piedras.

"Soza Bernard se dedicaba a la venta de drogas al menudeo. Fabricio y dos o tres de sus amigos se comunicaban telefónicamente, se acercaban a un lugar indicado y él les proveía estupefacientes a cambio de dinero. Es la única vinculación que había", explicó el fiscal Adrián Spelta.

Según determinaron los investigadores, Soza Bernard llevó al joven engañado hasta el lugar del crimen, le entregó al sicario un arma y luego la hizo desaparecer.

En los operativos que terminaron con la detención de Soza Bernard se encontraron drogas, chips de celulares y ropa manchada con sangre. Esas prendas están siendo peritada.