Sobre Claudio Quiroga pesaba una denuncia por violencia de género y una condena por robo agravado, por lo que tendría que haber estado preso cuando ocurrió la muerte de la joven mendocina. Janet fue hallada sin vida este lunes en un descampado.

Claudio Quiroga, uno de los tres sospechosos del femicidio de Janet Zapata, debería haber estado en prisión al momento del crimen por una denuncia de violencia de género y una condena previa.

El hombre fue imputado este viernes por amenazas simples, lesiones leves dolosas agravadas por el vínculo y por ser cometidas en un contexto de violencia de género a causa de una severa paliza que le habría dado a su esposa. Ella había hecho la denuncia en agosto. Si bien este delito es excarcelable, como tenía una condena en suspenso debería haber estado preso cuando ocurrió el homicidio de Janet.

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A raíz de la denuncia por violencia de género, Quiroga tenía un pedido de captura, pero recién dieron con él el 27 de setiembre, cuando lo detuvieron por estar presuntamente involucrado en el asesinato de la madre de Zapata. El acusado fue arrestado en una casa de El Algarrobal, cerca del baldío donde hallaron el cadáver.

Si bien Quiroga no habría quedado preso por los delitos que denunció su esposa, como purgaba una condena condicional debería haber sido detenido inmediatamente.

El acusado ya había sido condenado por la Sexta Cámara a tres años -que expiraba en diciembre de este año- porque se le unificó un robo agravado por uso de arma de fuego en 2008 y por coacción en 2012.

Quiroga uno de los tres señalados por la muerte de Janet, junto con Juan Manzano y el marido de la víctima, Damián Minati.