"Nos tuvieron dos horas en la pista", dijo el técnico de Atlético Tucumán tras la épica victoria de su equipo ante El Nacional de Ecuador.

El entrenador de Atlético Tucumán, Pablo Lavallén, descargó toda su bronca por la demora en la llegada a Quito para jugar con El Nacional, al denunciar que a su plantel le "pararon un avión en la pista dos horas" pero que no alcanzó para evitar la clasificación a la siguiente ronda de la Copa Libertadores porque "Dios es justo".

Pablo Lavallén

"Que hablen ellos, los jugadores. Nos pararon un avión en la pista dos horas, entramos a la cancha sin hacer calentamiento, nos amenazaron con hacernos perder el partido pero Dios es justo", denunció el entrenador, consumada la victoria 1-0 en el estadio Olímpico Atahualpa.