Así lo confirmó el propietario del lavadero en el que trabajaba Sebastián Wagner, el hombre sospechado de estar involucrado en la desaparición de Micaela. "Tenía dos lastimaduras el domingo. Una en el cuello y otra debajo del ojo", le habría dicho.
Cada vez son más elementos que involucran a Sebastián Wagner en la desaparición de Micaela García, la joven de 21 años que desapareció el sábado a la madrugada tras salir de un boliche en la localidad de Gualeguay.
Este martes la policía secuestró su auto, un Renault 18 con vidrios polarizados, que apareció en algunas filmaciones mientras merodeaba en cercanías del boliche donde se vio por última vez a la joven desaparecida.
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Ahora, Néstor Pavón, el propietario del lavadero en el que trabajaba Wagner, dijo que la mujer le confirmó que el sospechoso tenía dos lastimaduras el domingo, antes de darse a la fuga.
"Tenía dos rasguños, uno en el cuello a la altura de la tráquea y otro debajo del ojo. Le dijo a su mujer que se había peleado con otro tipo", explicó a una radio local el jefe del hombre buscado.
auto que llevó a micaela gualeguay.mp4
Pavón relató que el lunes fue la última vez que lo vio. Ese mismo día le manifestó estar "deprimido" y tenía intenciones de irse de Gualeguay. "Me dijo que no quería estar más acá que quería volver porque extrañaba a su familia". A su vez le contó dijo que le iba a devolver el auto que fue secuestrado. "No te lo puedo pagar, te lo voy a devolver", le aseguró el sospechoso.
Consultado sobre si llegó a ver una pala embarrada reveló que "el sábado andaba con una pala de punta en el baúl. Supuestamente es del lavadero. Estaba ahí y se lo dije al Jefe de Investigaciones. Se la llevaron para investigar, pero esa pala estaba en el lavadero, porque se usa para limpiar zanjas".
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LOS ANTECEDENTES
Wagner no es la primera vez que tiene problemas con la justicia. Se trata de un violador serial que fue condenado por dos violaciones a estudiantes en 2010. Había salido en libertad en agosto del año pasado.
En el primero de los casos por los que había sido condenado, la víctima fue una joven estudiante de Rosario del Tala.
El primero de los hechos fue el 7 de julio de 2010. Ese día Wagner violó a una joven estudiante a la que golpeó y le robó efectos personales y dinero en efectivo.
Cuatro meses después, el 17 de noviembre del mismo año. La víctima fue otra estudiante de 22 años. Wagner interceptó a la joven, la obligó a subir a su Fiat Spazio azul, la llevó hasta el Parque de La ciudad, la hizo bajar y la violó. Siempre la estuvo amenazando con un cuchillo, modus operandi que se investiga en el caso de Micaela.
Wagner fue reconocido por las víctimas y ambos casos quedaron cerrados en juicio abreviado, con una condena de 9 años de prisión.
Terminado ese juicio, se conoció una tercera denuncia de ataque sexual que había ocurrido el 11 de mayo de ese mismo año, también en Concepción del Uruguay.
Así, en este tercer caso, al exponer en la justicia la posibilidad de que el autor del ataque fue su hermano gemelo, imposibilitó la chance de una nueva condena.