El efectivo acusado de filmar las torturas que realizaron sus compañeros dirá que "fue obligado a hacerlo", según la estrategia de sus abogados.
El agente Roberto Barrionuevo, acusado como la persona que filmó, entre junio y julio del año pasado, las torturas declarará ante el juez del caso, Pablo Farah, que el oficial Matías Eduardo Cruz y el sargento Marco Esteban Gordillo lo obligaron a realizar la filmación con la amenaza de que si incumplía sería sometido a las mismas agresiones.
Barrionuevo diagramó una estrategia junto al defensor oficial, Jorge Eduardo Bonetto, quien este lunes saldrá de licencia y será reemplazado por su colega, Marcela Lucrecia Robles, en la que acusará en forma directa a Cruz y Gordillo, publicó el diario El Tribuno.
De acuerdo al matutino, el agente era aspirante cuando ocurrieron los hechos y estaba realizando una pasantía en la dependencia donde fueron sometidos Miguel Angel Martínez, quien entonces tenía 17 años, y Mario Luis Rodríguez, ambos oriundos de General Güemes.
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