Las operaciones que superan los $1.000 deben ser notificadas a la AFIP, pero existe una maniobra legal para evitar el trámite.
Todas las compras que se realizan por un monto superior a los 1.000 pesos en supermercados y otro tipo de comercios, deben ser notificadas a la Administración Federal de Ingresos Públicos ( AFIP ), según una resolución que data de 1998 (4104/98). Sin embargo, en los locales realizan una maniobra que no está fuera de la ley y permite evitar un trámite que, si bien no es engorroso, hace que la transacción se demore más de lo pensado.
Puntualmente, los locales deben emitir una factura y no un ticket (o ticket/factura) en el que deben figurar los datos del comprador. Esa información luego es enviada a la AFIP -como cualquiera otra- que podrá o no disponer de la misma para verificar los datos de los contribuyentes.
Sin embargo, en el caso de los supermercados –sobre todo–, las operaciones son evitadas en las cajas. Es que cuando los montos de la compra llegan a los 900 pesos, los empleados le proponen al cliente desdoblar la compra antes de que llegue a 1.000 pesos y seguir pasando los productos en una nueva cuenta.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
El procedimiento no es ilegal y permite, a priori, evitarle al cliente demorar su compra, ya que se le deberá confeccionar una factura diferente. Pero, además, le permite al comercio eludir la obligación de informarle a la AFIP sobre los datos del contribuyente.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
La resolución 4104/98, en un principio obligaba a los comercios a realizar la factura a partir de los 250 pesos, pero el monto fue modificado el año pasado por la AFIP, que lo elevó a 1.000 pesos.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
Si bien la medida, claro está, no es nueva, muchos consumidores comenzaron a vivir esta situación en las cajas, ya que llenar el changuito llega fácilmente a los 1.000 pesos, una suma a la que hace tiempo atrás no se alcanzaba.
Algunos supermercados, para no evitar otorgarle la información a la AFIP y tampoco ocasionarles a sus clientes demoras, le toman los datos por única vez en Atención al Cliente y para cuando pasen por las cajas y realicen operaciones superiores a los 1.000 pesos esté toda la información necesaria para confeccionar la factura en el acto.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
Dejá tu comentario