Banco Macro firma acuerdos con los clientes afectados por el robo

Sociedad

Desde la entidad bancaria, indicaron que "hoy se está atendiendo a la totalidad de las personas que ha sido posible contactar, que suman más de 57 clientes".

El Banco Macro comenzó este lunes a firmar contratos con clientes damnificados por el robo a las cajas de seguridad de la sucursal Peatonal San Martín de la ciudad de Santa Fe.

"Hoy se está atendiendo a la totalidad de las personas que ha sido posible contactar, que suman más de 57 clientes", dijo el banco en un comunicado. Y explicó que "en horas de la mañana se han firmado los primeros contratos-acuerdo con clientes damnificados".

El Macro explicó que "se encuentra trabajando en forma ininterrumpida desde el día de ayer respondiendo en forma inmediata a todos sus clientes y especialmente a los que fueran afectados por este lamentable acontecimiento".

La entidad que preside Jorge Brito agradeció además "a las autoridades provinciales, a sus clientes, el personal del Banco y a toda la comunidad por la colaboración prestada en este lamentable episodio".

El local del Macro de la peatonal San Martín de la capital provincial mantuvo hoy sus puertas cerradas, mientras desarrolló las tareas para atender a las personas afectadas por el robo.

También trascendió de fuentes allegadas al caso que se habría difundido la lista de las 77 cajas violentadas, de un total de 647.

Esas cajas robadas -explicaron- no corresponderían todas a números correlativos y pertenecerían a sectores distintos del recinto donde se encuentran instalados los cofres.

La instrumentación de entrevistas y la difusión de información evitó que los clientes volvieran a concentrarse, como ocurrió ayer, en la entrada de la entidad.

El robo fue perpetrado por ocho delincuentes que lograron ingresar a través de un patio interior, con una escalera desde un garaje vecino al edificio, situado a unos 200 metros de la sede de la jefatura de la Unidad Regional I de la Policía de Santa Fe.

Los delincuentes redujeron a dos vigiladores privados y primero intentaron violentar la bóveda del tesoro, que quedó con un hueco circular de unos 60 centímetros de diámetro y unos cuatro centímetros de profundidad, pero no lograron ingresar.

Por eso, dijeron fuentes de la investigación, se dedicaron a abrir las cajas de seguridad. Luego de unas 10 horas de trabajo huyeron alrededor de las 6 del domingo con un botín que se estimaba millonario.

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