El ídolo del club se hizo cargo del equipo en el peor momento tras el descenso a la B Nacional. Logró el ascenso, pero el desgaste y el flojo desempeño del equipo en Primera le costaron el puesto.
A pesar de esto el Pelado quedará en la historia del club por ser el DT que se hizo cargo del equipo en su peor momento luego del descenso a la B Nacional. En su paso consiguió el ascenso a Primera, pero los resultados no fueron los esperados y la dirigencia decidió terminar su contrato.
En el paso de Almeyda quedarán como anécdotas el título de la B Nacional, el hecho que nunca pudo ganarle a Boca (ni siquiera en los amistosos) y que tampoco se impuso en ninguno de los clásicos en su regreso a Primera.
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Almeyda dirigió 60 partidos entre la B Nacional, Copa Argentina y Primera: ganó 29, empató 21 y perdió 10. La campaña en el ascenso fue sin dudas mucho mejor el equipo ganó 20 partidos, empató 13 y perdió 5, además con Cavenaghi y el Chori Domínguez como estandartes el equipo marcó 66 goles y recibió 28.
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En la Copa Argentina tuvo una buena actuación, ganó 4 partidos (Defensores de Belgrano, Sportivo Belgrano San Francisco, Quilmes y San Lorenzo) y cayó finalmente ante Racing en semi finales y quedó a un paso de jugar ante Boca.
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Con el ascenso asegurado llegó la primera situación complicada para el Pelado, la dirigencia decidió no renovarle los contratos a Cavenaghi y Domínguez y la relación con la gente comenzó a decaer. Además los resultados no acompañaron, la ilusión de pelear por el torneo se diluyó rápidamente y el equipo quedó a mitad de tabla: ganó 5 partidos, empató 8 y perdió 4 con 25 goles a favor y 16 en contra.
Además el empate 2-2 con Boca en el Monumental en el último minuto, que fue vivido prácticamente como una derrota, y la imposibilidad de ganar alguno de los otros clásicos ante los "grandes" (San Lorenzo 0-0, Racing 0-1, e Independiente 2-2) también mermaron el apoyo de la gente que comenzó a presionar para un cambio.
Finalmente Daniel Passarella, el único dirigente que todavía respaldaba el ciclo del Pelado, le soltó la mano. Pero no solo fueron las presiones de hinchas y dirigentes las que influyeron en la destitución de Almeyda, la inminencia de las elecciones en el club terminaron de convencer a Passarella que debe dar un golpe de timón y dar por terminada la primera experiencia de Almeyda como DT. Una etapa que comenzó con muchas dudas, pasó por momentos muy altos y finalmente se diluyó junto a la actuación del equipo en Primera.
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