El nuevo Papa se conocerá a mitad de marzo
El próximo Sumo Pontífice necesitará en todos los sufragios la mayoría de los dos tercio de los votos de los cardenales asistentes al Cónclave para ser elegido, que será convocado a partir del 28 de febrero.
Después, a la hora prevista, los cardenales se dirigirán desde la Capilla Paulina, en procesión, hacia la Capilla Sixtina, recitando las letanías.
La Capilla Sixtina sigue siendo el lugar para la elección y todo lo que se haga o diga allí durante el Cónclave es secreto.
Los cardenales entrarán recitando unas letanías y cantaron el "Veni Creator Spiritus", con el que invocarán la ayuda del Espíritu Santo. A continuación se procederá al juramento por el que se comprometerán a mantener el secreto de todo lo que se diga o haga en el Cónclave.
Después, el Maestro de Ceremonias Pontificias pronunciará la frase "extra omnes" y todos los ajenos al cónclave saldrán de la Capilla.
Ya en ese primer día puede realizarse la primera votación. Si no se elige papa, en los siguientes días se procede a dos votaciones por la mañana y otras dos por la tarde.
La normativa establece que después de tres días de escrutinios sin resultados positivos, las votaciones se suspendan durante un día para hacer una pausa de oración y coloquio entre los votantes.
Tras ese día de pausa volverán a celebrarse otros siete escrutinios y si se sigue sin elegir Papa se efectuará otro descanso y se volverán a hacer otros siete escrutinios. Si se sigue igual, habrá nueva pausa y, de nuevo, otras siete votaciones. Y así se llegaba al 33 o 34 escrutinio (dependiendo si el primer día se vota o no).
A partir de ese momento, hasta ahora, se pasaba a elegir Papa entre los dos cardenales que en el último escrutinio hubieran obtenido el mayor número de votos. La normativa exigía que el elegido lo fuera por mayoría absoluta (la mitad más uno).
Esto lo cambió hace varios años Benedicto XVI, que estableció que ya en el cónclave que elija a su sucesor serán necesarios los dos tercios de los votos en todos los eventuales escrutinios.
También estableció que si se llega al voto entre los dos más votados, éstos no podrán participar en la votación.
Una vez elegido, el cardenal decano en nombre de todo el colegio pide su consentimiento al elegido con las palabras: "¿Aceptas tu elección canónica para Sumo Pontífice?".
Dado el consentimiento se le pregunta cómo quiere ser llamado y después el Maestro de Ceremonias levanta acta. Finalmente se anunciará al mundo con la fórmula: "Habemus Papam".
El Colegio Cardenalicio está compuesto por 209 miembros, de los que 118 tiene menos de 80 años, por lo que podrán elegir papa en el próximo cónclave, y 91 octogenarios, que no pueden votar pero sí pueden ser elegidos Pontífice.
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