La fecha fue elegida este viernes por la congregación de cardenales, según lo que confirmó el portavoz del Vaticano.

El cónclave para elegir al sucesor de Benedicto XVI comenzará el próximo martes 12 de marzo, según lo dispuesto este viernes por la congregación de cardenales,  y lo confirmado por el portavoz vaticano, Federico Lombardi.

A la reunión acudieron los 115 cardenales electores, es decir, los que podrán entrar en la Capilla Sixtina para elegir al próximo papa.

El último que faltaba, el vietnamita Jean Baptiste Pham Minh Man, llegó en la tarde del jueves a Roma y participó ya en la sexta reunión.

Los purpurados volverán a reunirse el sábado, en el Aula Nueva del Sínodo, lugar de las congregaciones generales, que celebran desde el pasado 4 de marzo.

El domingo no habrá reuniones de cardenales y los purpurados aprovecharan para oficiar misa en las iglesias romanas que tienen asignadas, que simbolizan la participación de los purpurados en el cuidado de la Ciudad Eterna, de la que el Papa es obispo.

En la sesión de este viernes hablaron 18 cardenales, por lo que el número de purpurados que han intervenido en estos cinco días de congregaciones asciende ya a un centenar.

Los purpurados analizaron el papel de la mujer en la Iglesia (hoy es el Día Internacional de la Mujer Trabajadora), el diálogo interreligioso, la bioética y la misericordia.

El cardenal maltés octogenario Prosper Grech será el encargado de pronunciar la segunda meditación. La normativa de la Iglesia contempla que durante estas reuniones preparatorias del cónclave haya dos meditaciones. De la primera se encargó el Predicador de la Casa Pontificia, el franciscano Raniero Cantalamessa.

Lombardi presentó un vídeo de la Casa de Santa Marta (Domus Sanctae Marthae), donde se alojarán los cardenales durante el cónclave.

Santa Marta y la Capilla Sixtina serán los dos lugares donde se desarrollará el cónclave. Lombardi señaló que para garantizar el secretismo del cónclave, habrá precisos y severos controles para evitar que se filtre alguna información al exterior.

Lombardi señaló que los cardenales no serán registrados, mientras que el personal auxiliar tendrán que atravesar el detector de metales.

Las habitaciones de Santa Marta serán sorteadas, con el objetivo de que los cardenales "no puedan elegir al vecino de habitación", señaló Lombardi, y no haya preferencias por unas u otras.