Investigarán excesos de policías contra manifestantes en Brasil
El gobierno de Río de Janeiro analizará el papel de los efectivos en la represión contra las personas que protestaron en el centro de esa ciudad para pedir mejores servicios públicos.
El gobernador del estado brasileño de Río de Janeiro, Sergio Cabral, dijo este viernes que el gobierno regional investigará los posibles excesos de la policía en la represión a los manifestantes que ocuparon este jueves a la noche el centro de la ciudad para reivindicar mejores servicios públicos.
Cabral aseguró en una rueda de prensa que la policía se vio obligada a actuar cuando grupos de manifestantes, que calificó como minoritarios, aprovecharon la protesta para realizar ataques vandálicos que provocaron grandes daños en la ciudad.
Según diferentes denuncias, en la persecución a esos grupos, la policía agredió a personas ajenas a los ataques; cercó una universidad en la que se habían refugiado decenas de personas y lanzó gases lacrimógenos en un barrio bohemio que concentra numerosos bares y cuyos clientes tuvieron que salir huyendo.
"La policía actuó como consideró que era la mejor forma de actuar. El Estado fue obligado a actuar en momentos en que se produjo un radicalismo y ocurrieron muchas cosas injustas, incluso con periodistas", admitió el gobernador al citar a un cámara herido por una bala de goma.
El secretario de Seguridad Pública de Río de Janeiro, José Mariano Beltrame, afirmó que todas las imágenes de los conflictos serán analizadas para determinar si hubo excesos policiales.
"Una vez identificada la acción, será abierta una investigación para determinar si efectivamente hubo exceso. Si se caracteriza el exceso, sin ninguna duda que habrá puniciones", según Beltrame.
Cabral repitió el discurso hecho pocas horas antes por el alcalde de Río de Janeiro, Eduardo Paes, y elogió el carácter democrático de las manifestaciones pero condenó los actos vandálicos que comprometen las reivindicaciones de las protestas. "No se puede permitir que una minoría desgaste a un movimiento tan bonito", dijo.
Agregó que, pese a los incidentes, Río tiene las condiciones de garantizar la seguridad de los eventos de los que será sede, como el Mundial del próximo año y los Juegos Olímpicos de 2016.
La manifestación de Río de Janeiro fue la mayor entre las que comenzaron la semana pasada en todo el país y que tan sólo anoche movilizaron a más de un millón de personas en al menos 80 ciudades.
Las protestas comenzaron la semana pasada en Sao Paulo, exclusivamente contra la subida de las tarifas de transporte público, pero ganaron otras reivindicaciones, como mayores inversiones en la salud y la educación pública, y críticas a los elevados gastos del Gobierno para organizar eventos como el Mundial de fútbol de 2014.
Pese a que varias alcaldías, incluyendo las de Sao Paulo y Río de Janeiro, ya anunciaron la reducción de los pasajes de autobús, metro y tren, los manifestantes mantuvieron sus protestas y las de ayer fueron las más numerosas hasta ahora.
Hasta ahora las manifestaciones en Brasil han dejado dos muertos, una barrendera que inhaló gas lacrimógeno lanzado por la policía contra los manifestantes en la ciudad amazónica de Belén, y que murió hoy de un paro cardiaco, y un joven que murió atropellado anoche en la ciudad de Ribeirao Preto.
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