El secretario de DD.HH. visitó a la familia de Luciano Arruga

Política

Los familiares del joven desaparecido hace 5 años en Lomas del Mirador reclaman que avance la investigación forense y la cesión del ex destacamento policial que están tomando.

A casi un mes de haber tomado el destacamento –una parte de él, a decir verdad, porque en la otra está apostada la Gendarmería-, los Familiares y amigos de Luciano Arruga –el joven de 16 años que fue desaparecido hace ya casi 5 años por la policía- recibieron finalmente la visita oficial del Secretario de Derechos Humanos, Martín Fresneda, en el barrio 12 de octubre, en Lomas del Mirador.

Allí, le replicaron su pedido pacífico: "el derecho a saber qué pasó y dónde está Luciano, que se termine el peritaje antropológico forense que empezó con el georadar que detectó movimiento de tierras hace ya dos años, y que, una vez terminado, se expropie la casa y la entreguen a la familia para que trabaje el problema de la violencia institucional". Todo ello en forma independiente del Estado.

Así lo había expresado la hermana de Arruga y puntal de la causa, Vanesa Orieta, en diálogo con minutouno.com. La vigilia seguirá por tiempo indeterminado –según el comunicado de los familiares- hasta que se dé respuesta efectiva –acciones, no solo promesas de cumplimiento diferido- a sus pedidos. Quedarán apostados en el garaje del sitio, para no dañar las pruebas que aún perduren, realizando actividades culturales y su habitual programa radial.

Además de Familiares y de Fresneda, de la reunión participaron representantes de la APDH-La Matanza, el CELS, y el diputado provincial Miguel Funes. Según el mismo comunicado, "el Secretario de Derechos Humanos manifestó que reconoce nuestra lucha como legítima y al mismo tiempo sabe que si llegamos a esta instancia es por la falta de respuestas tanto políticas como judiciales". Asimismo, destacan que Fresneda se comprometió a que comiencen pronto las tareas de excavación en el ex destacamento a cargo del Equipo Argentino de Antropología Forense (EAAF).

En febrero,   la causa pasó a la justicia federal –a cargo del juez Juan Pablo Salas- y cambió la caratula de "Averiguación de paradero" a "Desaparición forzada de persona".

El 31 de enero de 2009, a la madrugada, fue la última vez que vieron a Luciano Arruga. Según testigos protegidos que han declarado en la causa, estaba ensangrentado y era golpeado por la Policía. No era la primera vez. Desde hacía al menos un año y medio –su primera detención había sido en septiembre de 2008- la Policía local –que controlaba el barrio desde el destacamento que inaugurara la municipalidad de La Matanza en 2007 para imponer "seguridad" en la zona- lo amenazaba en forma constante. Lo golpeaban e insultaba. Y le pedían que robara para ellos.

En 2008 estuvieron presentes la madre y la hermana de Arruga. Por esa experiencia –sumada a las denuncias sobre los aprietes policiales que sufría y relataba Luciano- en la madrugada de enero de 2009 en que desapareció, fueron a buscarlo de inmediato a esa dependencia. No estaba. La Policía deformó las denuncias, realizó amenazas, plantó falsos testimonios telefónicos y limpió las pruebas: el destacamento –que desde el inicio fuera denunciado por la familia- funcionó hasta dos años después de la desaparición.  Y los ocho policías implicados en la causa siguieron en funciones.

Por estos días no agotaron aún las investigaciones. El tiempo –que prosiguió a la limpieza- continúa borrando huellas. Cambiaron la fiscal inicial,  Rozana Castelli (UFI Nº7) –que puso a la policía local implicada en el caso a investigarse a sí misma-, pero no terminaron de realizar todas las pericias. En algunas de ellas que encargó la actual fiscal Cecilia Cejas, los perros hallaron restos en el destacamento y en un patrullero, entre otros elementos. Allí, pide la familia que se continúe el trabajo para encontrar a Luciano. Para saber qué pasó con él.

Por Brian Majlin 

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