El Sumo Pontífice se hizo eco de un video que recibió por parte de trabajadores de una siderúrgica italiana que cerró y despidió a 1.500 personas.
"Me ha conmovido, me he quedado muy triste. En sus caras había la tristeza y la preocupación de los padres de familia que no sólo han perdido el derecho al trabajo sino el de la dignidad de llevar el pan a sus hijos", dijo Francisco durante la audiencia general celebrada en la Plaza de San Pedro.
En un claro mensaje ante las políticas de austeridad que están teniendo lugar en varios países europeos, instó a "todos los responsables a que hagan todos los esfuerzos posibles de creatividad y de generosidad para devolver la esperanza a estos hermanos y a todos los desempleados que ha causado el despilfarro y la crisis".
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"Por favor, abran los ojos y no se queden de brazos cruzados", comentó.
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